
El FC Barcelona disputó su primer partido bajo la lluvia en el Spotify Camp Nou, una prueba inesperada para un estadio aún en plena renovación. El traslado se produjo a finales de noviembre y hasta ese momento el equipo no había tenido que afrontar un encuentro bajo esas condiciones meteorológicas adversos. El duelo ante el Oviedo estaba ya encarrilado cuando una tormenta intensa se desató sobre la ciudad condal.
Muchos de los aficionados, como ocurre en otros muchos campos de fútbol, comenzaron a mojarse y decidieron abandonar sus asientos. A través de la retransmisión televisiva se pudo ver la gran cortina de agua, acompañada de granizo, y filas enteras de blaugranas buscando refugio en los vomitorios. Incluso, Flick pidió al árbitro que terminara el partido cuanto antes, dada la situación.
La zona de prensa también se vio anegada y sufrió las inclemencias del tiempo, pero otra de las imágenes que más llamó la atención fue la situación que se vivía en el palco presidencial. Los allí presentes, incluido Joan Laporta, acabaron empapados bajo la lluvia. Además, aparecieron goteras y el agua provocó estragos en distintas zonas del Spotify Camp Nou.
Por abaratar costes (y vete a saber q más), incumpliendo Estatutos adjudicaron la reforma del Camp Nou a una constructora sin experiencia en grandes estadios. Han obtenido denuncias de Trabajo, retrasos, goteras y, en general, un estadio Temu, digno del Bar$a pic.twitter.com/VlcvwQ8o6R
— Paul Tenorio (@Paul_Tenorio) January 26, 2026
"Nos hemos mojado todos. Sabíamos que podía pasar, pero al final la lluvia ha acompañado la victoria. Es como si hubiéramos visto el bautizo de lluvia del Camp Nou", bromeó Laporta. "El campo está en construcción y todo lo que se deba reparar sobre la marcha, lo iremos haciendo. Es habitual y se solventará. El campo avanza a buen ritmo y todo sigue su curso. La licencia 1C tenía que estar a principios de enero, pero se está demorando. Ahora veremos si la tenemos para el Mallorca, aún no me rindo", afirmó tras el encuentro.


