L D (EFE)
El conjunto de Londres recibirá a la formación que dirige el madrileño Rafa Benítez, en el encuentro de vuelta de los cuartos de final de la Liga de Campeones, tras haber vencido en la ida en Anfield por 1-3.
Lejos de mostrarse complaciente con la ventaja de su equipo en esta eliminatoria, Hiddink observa que "en abril o mayo, en Champions League, todos los partidos son finales y son esos pequeños detalles los que hacen que las cosas pasen". "Y lo mismo se aplica al Liverpool. Es como una final. A veces te vas con la victoria, otras veces no. No es matemático", añade.
También asegura que no le gustaba "depender del factor suerte", algo que explica con el argumento de que "es una excusa la mayoría del tiempo". "Mucha gente dice que, si en Europa ganas un encuentro fuera de casa, ya no te tienes que preocupar pero no es así. Nos lo tomamos muy en serio. El Liverpool es un gran equipo, juegan un fútbol bonito y nosotros somos muy conscientes de todo esto", subraya.
Preguntado por el compromiso liguero del fin de semana ante el Bolton Wanderers (que los 'blues' vencieron por 4-3 pese a haber tenido una ventaja de 4-0), el actual seleccionador de Rusia señala que cuando su plantilla encajó los goles fue "como un despertador que suena. Deberíamos haber controlado la última parte del partido". Además, añade que "cuando las alarmas suenan continuamente, no es bueno". Comenta que lo que más le complacía de su Chelsea era la capacidad de su plantilla "para reaccionar".
En el choque liguero con los Wanderers, Hiddink admite que sus hombres tuvieron "algunos contratiempos" que no controlaron. "Tuvimos uno en el marcador, pero el equipo sabe reaccionar y es lo que más me gusta; que el equipo sepa cómo reaccionar, y reaccionan siempre y así tiene que ser", dice.
Preguntado por cómo era su relación con la plantilla , respondía que "muy directa y muy abierta" . "No me gusta andarme con juegos psicológicos con ellos. Me gusta poder retarles con una mente abierta. Pero por otro lado, un técnico no debería tener amistades. Mi enfoque con ellos es directo", responde.
Ha hablado también de las declaraciones hechas por el presidente del Chelsea, Bruce Buck, a los medios británicos, en las que descarta la posibilidad de que el holandés permanezca con la plantilla más allá del final de esta temporada. "Yo no soy tan importante, no soy yo el que tiene que llegar a la final y ganar la Copa. Es por el club y por ellos mismos, yo soy un mero intermediario, la persona que reta a los jugadores", comenta. Y añade: "Para ellos saber que yo me voy, no tendría que ser algo negativo. Ellos tienen un objetivo, así que para los jugadores no tendría que ser tan importante, no sería una actitud profesional por su parte si dejaran que esto los afectara".
Lejos de mostrarse complaciente con la ventaja de su equipo en esta eliminatoria, Hiddink observa que "en abril o mayo, en Champions League, todos los partidos son finales y son esos pequeños detalles los que hacen que las cosas pasen". "Y lo mismo se aplica al Liverpool. Es como una final. A veces te vas con la victoria, otras veces no. No es matemático", añade.
También asegura que no le gustaba "depender del factor suerte", algo que explica con el argumento de que "es una excusa la mayoría del tiempo". "Mucha gente dice que, si en Europa ganas un encuentro fuera de casa, ya no te tienes que preocupar pero no es así. Nos lo tomamos muy en serio. El Liverpool es un gran equipo, juegan un fútbol bonito y nosotros somos muy conscientes de todo esto", subraya.
Preguntado por el compromiso liguero del fin de semana ante el Bolton Wanderers (que los 'blues' vencieron por 4-3 pese a haber tenido una ventaja de 4-0), el actual seleccionador de Rusia señala que cuando su plantilla encajó los goles fue "como un despertador que suena. Deberíamos haber controlado la última parte del partido". Además, añade que "cuando las alarmas suenan continuamente, no es bueno". Comenta que lo que más le complacía de su Chelsea era la capacidad de su plantilla "para reaccionar".
En el choque liguero con los Wanderers, Hiddink admite que sus hombres tuvieron "algunos contratiempos" que no controlaron. "Tuvimos uno en el marcador, pero el equipo sabe reaccionar y es lo que más me gusta; que el equipo sepa cómo reaccionar, y reaccionan siempre y así tiene que ser", dice.
Preguntado por cómo era su relación con la plantilla , respondía que "muy directa y muy abierta" . "No me gusta andarme con juegos psicológicos con ellos. Me gusta poder retarles con una mente abierta. Pero por otro lado, un técnico no debería tener amistades. Mi enfoque con ellos es directo", responde.
Ha hablado también de las declaraciones hechas por el presidente del Chelsea, Bruce Buck, a los medios británicos, en las que descarta la posibilidad de que el holandés permanezca con la plantilla más allá del final de esta temporada. "Yo no soy tan importante, no soy yo el que tiene que llegar a la final y ganar la Copa. Es por el club y por ellos mismos, yo soy un mero intermediario, la persona que reta a los jugadores", comenta. Y añade: "Para ellos saber que yo me voy, no tendría que ser algo negativo. Ellos tienen un objetivo, así que para los jugadores no tendría que ser tan importante, no sería una actitud profesional por su parte si dejaran que esto los afectara".
