Las cámaras de Vamos captaron cómo el técnico vasco mostraba una paciencia digna de cualquier padre con su hijo. "Vamos Ousmane", le repitió en varias ocasiones mientras se preparaba para el cambio.
El camero sufrió un golpe en la nariz del canterano y se enfadó con él. Le soltó un primer pelotazo y unos instantes después trató de darle otro. Imagen que deja en muy mal lugar al defensa.