
L D (EFE) Silbidos y gritos acompañaron la eliminación de la capital española en la tercera ronda de las votaciones en Singapur, que siguieron desde una pantalla gigante instalada en la plaza. Pese a la decepción, los madrileños continúan "pegados" a la pantalla para ver quién era finalmente el organizador de los Juegos de 2012.
Junto a ellos, políticos municipales y regionales se abrazaron con tristeza y algunos, como la concejala de Medio Ambiente, Paz González, tuvo que apartarse para enjuagar sus lágrimas, mientras la primera teniente de alcalde, Ana Botella, intentaba levantar el ánimo, tras un profundo suspiro, afirmando que "sin duda, en el futuro, seremos sede olímpica".
El enfado de muchos de los asistentes, todavía ataviados con camisetas rojas y símbolos de Madrid 2012, se reflejó en gritos insultantes y muestras de rabia. No obstante, algunos no abandonaron el lugar y esperon, esta vez en silencio y sentados en el suelo, el final de las votaciones.
Las 1.000 botellas de cava preparadas para brindar por la victoria de la candidatura madrileña se quedaron guardadas en la Casa de la Panadería y, poco a poco, las banderas y adornos olímpicos comienzan a plegarse en la plaza madrileña.
El enfado de muchos de los asistentes, todavía ataviados con camisetas rojas y símbolos de Madrid 2012, se reflejó en gritos insultantes y muestras de rabia. No obstante, algunos no abandonaron el lugar y esperon, esta vez en silencio y sentados en el suelo, el final de las votaciones.
Las 1.000 botellas de cava preparadas para brindar por la victoria de la candidatura madrileña se quedaron guardadas en la Casa de la Panadería y, poco a poco, las banderas y adornos olímpicos comienzan a plegarse en la plaza madrileña.
