L D (EFE)
Colgarse el oro el próximo verano en la capital griega es una "ilusión" que cada día alimenta más la "ambición" de Somarriba, que va viendo que se mantiene a un alto nivel competitivo y que cada vez colma las más altas expectativas que se plantea a principio de temporada. Así, la victoria de este año en el Tour de Francia, la tercera de su carrera, y sus buenas sensaciones y gran rendimiento en el Mundial le animan a seguir planteándose retos que cada día van tomando más cuerpo.
El sueño olímpico se le agranda todavía más a la vizcaína tras conocer el recorrido sobre el que se desarrollará la prueba contrarreloj de Atenas, un circuito "de 24 kilómetros, sin muchas curvas, muy exigente, con bastantes repechos" y en el que será importante "la aerodinámica" y "meter mucho desarrollo". Un recorrido que, en definitiva, le "gusta" mucho y considera que se adapta a su condición de corredora "diesel". "Me contó el seleccionador que cuando filmó el circuito pensó en mí", decía muy animada Somarriba sobre el que será su gran reto en una temporada en la que quiere preparar los Juegos Olímpicos corriendo el Giro, como hizo este año para lograr su tercer Tour de Francia.
Posteriormente, Somarriba, que ha "descartado totalmente" la carrera francesa para el año 2004, también quiere estar entre las mejores en el Mundial del año próximo en Verona, una carrera que le "encanta", como también le "encanta Italia y cómo se vive el ciclismo" allí, y donde en la prueba en línea espera "sacarse la espina" de sus desgracias en los mundiales de Lisboa y Hamilton. En la capital portuguesa, una caída en la crono le impidió correr tres días después y en la localidad canadiense, el sábado último, una avería le privó de luchar por la victoria ante unas rivales a las que tenía previsto atacar fuerte "en la última vuelta".
La corredora vasca explicaba los "dos contrastes enormes" que vivió la semana pasada en Canadá, por un lado la "inmensa" alegría que le dio imponerse en la cronometrada y, por otro, "el disgusto tremendo" y la "impotencia" que sintió al quedarse sin opciones por una avería mecánica en la prueba en línea. En este sentido, lamenta las diferencias entre la carrera masculina, en la que "Óscar (Freire), cuando tuvo problemas, tenía las bicicletas a punto", y la femenina, en la que se quedó "tirada" tras sufrir una avería mecánica.
Al recordar esta carrera, todavía calibraba sus grandes opciones de llegar entre las mejores, ya que para ello, además de encontrarse con buenas "sensaciones" y "dispuesta a dar guerra", también le hubiese venido bien el ataque que realizó la francesa Jeannie Longo que rompió el grupo cabecero en el tramo decisivo de la prueba. Somarriba explicaba que, en principio, tiene previsto retirarse al final de la próxima campaña, pero reconoce que en su entorno, sobre todo su marido, el ex ciclista profesional Ramontxu González Arrieta, la "está chinchando" para que alargue su carrera hasta los Mundiales de Madrid 2005, algo que no llegó a descartar de manera definitiva.
El sueño olímpico se le agranda todavía más a la vizcaína tras conocer el recorrido sobre el que se desarrollará la prueba contrarreloj de Atenas, un circuito "de 24 kilómetros, sin muchas curvas, muy exigente, con bastantes repechos" y en el que será importante "la aerodinámica" y "meter mucho desarrollo". Un recorrido que, en definitiva, le "gusta" mucho y considera que se adapta a su condición de corredora "diesel". "Me contó el seleccionador que cuando filmó el circuito pensó en mí", decía muy animada Somarriba sobre el que será su gran reto en una temporada en la que quiere preparar los Juegos Olímpicos corriendo el Giro, como hizo este año para lograr su tercer Tour de Francia.
Posteriormente, Somarriba, que ha "descartado totalmente" la carrera francesa para el año 2004, también quiere estar entre las mejores en el Mundial del año próximo en Verona, una carrera que le "encanta", como también le "encanta Italia y cómo se vive el ciclismo" allí, y donde en la prueba en línea espera "sacarse la espina" de sus desgracias en los mundiales de Lisboa y Hamilton. En la capital portuguesa, una caída en la crono le impidió correr tres días después y en la localidad canadiense, el sábado último, una avería le privó de luchar por la victoria ante unas rivales a las que tenía previsto atacar fuerte "en la última vuelta".
La corredora vasca explicaba los "dos contrastes enormes" que vivió la semana pasada en Canadá, por un lado la "inmensa" alegría que le dio imponerse en la cronometrada y, por otro, "el disgusto tremendo" y la "impotencia" que sintió al quedarse sin opciones por una avería mecánica en la prueba en línea. En este sentido, lamenta las diferencias entre la carrera masculina, en la que "Óscar (Freire), cuando tuvo problemas, tenía las bicicletas a punto", y la femenina, en la que se quedó "tirada" tras sufrir una avería mecánica.
Al recordar esta carrera, todavía calibraba sus grandes opciones de llegar entre las mejores, ya que para ello, además de encontrarse con buenas "sensaciones" y "dispuesta a dar guerra", también le hubiese venido bien el ataque que realizó la francesa Jeannie Longo que rompió el grupo cabecero en el tramo decisivo de la prueba. Somarriba explicaba que, en principio, tiene previsto retirarse al final de la próxima campaña, pero reconoce que en su entorno, sobre todo su marido, el ex ciclista profesional Ramontxu González Arrieta, la "está chinchando" para que alargue su carrera hasta los Mundiales de Madrid 2005, algo que no llegó a descartar de manera definitiva.
