
Jannik Sinner despejó cualquier duda sobre su estado físico con una actuación contundente ante Luciano Darderi en el partido de octavos de final del Abierto de Australia. El vigente campeón se impuso por 6-1, 6-3 y 7-6(2) en poco más de dos horas, mostrando una versión sólida y sin rastro de los calambres que le habían afectado en la ronda anterior. Con este triunfo, el italiano alcanza los cuartos de final en Melbourne por cuarto año consecutivo y refuerza su candidatura a un tercer título seguido.
Desde el inicio, Sinner marcó diferencias. Darderi logró incomodarlo en el primer juego, pero a partir de ahí el partido se inclinó claramente. El número dos del mundo dominó con su servicio y con la profundidad de sus golpes, obligando a su rival a jugar constantemente a la defensiva. La superioridad fue evidente en un primer set que no llegó a la media hora de juego.
El segundo parcial siguió el mismo guion. Darderi, desbordado, acumuló errores con el saque y apenas encontró resquicios para imponer su derecha. Sinner, decidido a dejar atrás el mal trago físico del encuentro anterior, subió el ritmo y no dio opciones. Su rendimiento al servicio fue determinante: sumó 19 saques directos y ganó un alto porcentaje de puntos con primeros servicios.
Make that 18 straight wins at the AO 💪
Sinner seals his QF ticket 🎟️@wwos • @espn • @tntsports • @wowowtennis • #AO26 pic.twitter.com/mYIqbjcnjx
— #AusOpen (@AustralianOpen) January 26, 2026
Un susto final antes de cerrar
El tercer set ofreció algo más de resistencia. Con todo en contra, Darderi soltó el brazo y aprovechó una ligera bajada de intensidad para generar dudas. En ese momento, Sinner tuvo que salvar hasta cuatro bolas de rotura en un octavo juego clave que pudo cambiar el rumbo del set. Sin embargo, mantuvo la calma en los momentos decisivos.
En el desempate se observó por qué es el número dos... Tras un inicio equilibrado, encadenó siete puntos consecutivos para cerrar el partido sin sobresaltos. La victoria confirmó que su movilidad y su energía estaban intactas, disipando cualquier temor físico.
El triunfo amplía una estadística llamativa: Sinner ha ganado sus 18 enfrentamientos ante tenistas italianos en el circuito. Además, mantiene una racha de 18 victorias consecutivas en Melbourne Park, donde se coronó en las dos últimas ediciones.
Mirando a las rondas decisivas
El escenario en Melbourne se vuelve más exigente a partir de ahora. En los cuartos de final, Sinner se medirá al ganador del duelo entre Casper Ruud y Ben Shelton. El nivel de los aspirantes en la segunda semana del torneo es alto, pero el italiano llega con confianza renovada.
Su objetivo es claro: seguir avanzando hacia una nueva final. De lograrlo, optaría a su segunda final de Grand Slam, un registro que en la era profesional solo superaron Roger Federer y Novak Djokovic. Con su juego en plena forma y el físico respondiendo, Sinner vuelve a presentarse como el hombre a batir en Australia.

