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Aznar pide "criterios de mercado" para mejorar los servicios sociales

El ex presidente del Gobierno y máximo responsable de la Fundación FAES defiende ampliar la  vida laboral de forma voluntaria para garantizar el futuro de las pensiones. Pide, además, usar "criterios de mercado" para mejorar la "eficiencia" en la prestación de los servicios sociales.

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El ex presidente del Gobierno y máximo responsable de la Fundación FAES defiende ampliar la  vida laboral de forma voluntaria para garantizar el futuro de las pensiones. Pide, además, usar "criterios de mercado" para mejorar la "eficiencia" en la prestación de los servicios sociales.

José María Aznar lanzó estas ideas durante la presentación del informe “Europa. Propuestas de libertad” en el Campus que la Fundación FAES ha organizado esta semana en Navarracerrada (Madrid).

El ex presidente también advirtió de la necesidad de "evitar abusos en los sistemas de protección social" y de incrementar la productividad, como fórmulas para salir de la crisis.

Aznar defendió la existencia de una Europa "abierta" y rechazó una unión "intervenida, cerrada y ensimismada", como la actual,  porque, en estas condiciones, no será capaz de poner en marcha la "ambiciosa agenda de reformas" que se necesitan para superar la actual crisis económica.

Por ello, insistió en que la peor receta ahora es el "gasto público desmesurado" y las subidas de impuestos. Europa "sólo será más influyente en el mundo si consigue convertirse en el área económica más importante", pero "si sigue como va" perderá influencia

“Más libertad y menos intervencionismo”

"De la actual crisis económica, social y de valores, no saldrá Europa con más intervencionismo, saldrá con más libertad; no saldrá con más proteccionismo, saldrá con más apertura; no saldrá con más particularismo, sino con más ambición; no saldrá con más relativismo, saldrá sabiendo defender los valores que han fraguado su éxito", declaró el ex presidente.

Además,  lamentó que no vayan a cumplirse los objetivos marcados en la Agenda de Lisboa en el año 2000, pero quiso dejar claro que no va a ser así "porque ha faltado voluntad política", no porque esos objetivos fueran erróneos.

En este contexto, tras defender unas finanzas públicas saneadas, propuso "recuperar cuanto antes el originario Pacto de Estabilidad y Crecimiento", así como impulsar reformas estructurales que eliminen todas las barreras que impiden el funcionamiento del mercado interior.

Respecto al empleo, recordó que en muchos países, el "modelo de relaciones laborales no funciona" y pidió avanzar hacia un mercado laboral "más flexible en el que se invierta la empleabilidad de los trabajadores". "Porque de esta crisis -afirmó- se saldrá antes si trabajamos más, no si trabajamos menos".

Problemas en el sistema de pensiones

A este respecto, recordó la existencia de problemas en el sistema de pensiones por la combinación de la destrucción de empleo con la baja natalidad, por lo que manifestó la necesidad de ampliar la vida laboral de las personas, siempre que sea algo voluntario.

El envejecimiento de la población redundará en un mayor gasto en salud y pensiones y, en este contexto, Aznar recalcó la necesidad de "introducir criterios de mercado para mejorar la eficiencia en la prestación de los servicios sociales" como, según dijo, ya ha hecho Suecia con la sanidad, la educación y el cuidado de los mayores. Asimismo, reclamó fórmulas para evitar "abusos en los sistemas de protección social".

Aznar dijo que "la mejor política social es la que crea empleo" y pronosticó que España acabará el año con "más de cinco millones" de parados porque se ha convertido en una "fábrica" de desempleados, mientras el Gobierno, en lugar de poner freno a esta deriva, sólo "se llena la boca de discursos bonitos sobre derechos sociales".

"La izquierda se alegra cada vez que alguien cae en la red de seguridad de la protección social y nosotros nos alegramos cada vez que alguien es capaz de salir de esa red, claro que para eso hace falta que no haya gobiernos que cercenen las oportunidades", comentó.

Inmigración

En otro momento de su intervención, el presidente de FAES planteó la urgencia de que Europa encuentre una respuesta satisfactoria al fenómeno de la inmigración que, desde su punto de vista, debe basarse en una política basada en el cumplimiento de la legalidad y la igualdad ante la ley.

"Todo aquel que quiera vivir y trabajar en Europa debe adaptarse al modelo de sociedad europeo, disfrutar de los mismos derechos pero a la vez cumplir con las obligaciones que son propias de la ciudadanía de cada país europeo", apuntó. También reivindicó un incremento de la calidad del sistema educativo que tenga como principios "la libertad de elegir y la libertad de oferta".

Por último, avisó de que Europa, como todo proyecto político, debe fijar sus propios límites, también geográficos. Así, rechazó una Unión Europea "en perpetua expansión" porque, en su opinión, unos límites geográficos claros fortalecerán a los Estados miembros y facilitarán una relaciones estables y fructíferas entre los vecinos".

De la misma manera, señaló que se "debe repensar el reparto de poder entre las instancias europeas y los Estados miembros". "La libertad exige siempre la limitación del poder, porque ningún poder puede intentar poderlo todo", comentó.

"Hay quien cree que el europeísmo significa renunciar a defender los propios intereses, que ceder siempre es la forma de mostrar una simpática voluntad de acuerdo", agregó, para puntualizar a continuación que, muy al contrario, para él el europeísmo se asienta en una "cooperación activa entre naciones que defienden sus propios intereses y son así capaces de crear un interés común".

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