Menú

El desatino de Zapatero al hablar de ETA

En varias ocasiones el presidente del Gobierno habló del fin de la violencia de la banda terrorista con un resultado desafortunado.

1
En varias ocasiones el presidente del Gobierno habló del fin de la violencia de la banda terrorista con un resultado desafortunado.

Tal día como hoy, 6 de diciembre, pero de 2005, Libertad Digital llevaba en su portada una nueva aparición de la banda terrorista ETA en el Día de la Constitución en forma de atentados múltiples y titulada: "ETA pone siete bombas el mismo día que Zapatero expresa su "prudente esperanza" sobre el fin de la violencia". En Madrid estallaron cinco bombas en otras tantas carreteras. Horas antes la banda terrorista hizo explotar dos artefactos en Navarra y Guipúzcoa y avisó de la colocación de varias granadas junto al aeropuerto de Santander.

Era la segunda vez consecutiva que ETA aparecía el 6 de diciembre de forma violenta. Un año antes hizo estallar otras siete bombas en León, Málaga, Ávila, Alicante, Ciudad Real, Valladolid y Santillana del Mar. Además, tres días antes, explotaron cinco pequeños artefactos en otras tantas gasolineras de Madrid que provocaron heridas leves a dos policías y dificultades en la circulación de tráfico en la operación salida del puente de la Constitución.

Desde el Gobierno, el entonces ministro del Interior, José Antonio Alonso, condenó los atentados que confirmaban que "hay que seguir luchando contra ETA con toda la fuerza del Estado de Derecho y democrático". Unas palabra que contrastaban con lo que decía Zapatero horas antes.

El presidente del Gobierno aprovechó el Día de la Constitución para lanzar un mensaje a ETA: no dejará pasar la "oportunidad histórica" de contribuir al fin de la violencia terrorista si se dan las condiciones precisas. Declaraciones que hizo mientras la Policía rastreaba las inmediaciones del aeropuerto de Santander en busca de varias granadas que, según anunció un comunicante en nombre de la banda terrorista, iban a explotar ese día.

A pesar de conocer esta amenaza, el jefe del Ejecutivo afirmó que se podía tener una "prudente esperanza" sobre el final del terrorismo. Pero en una muestra más de imprudencia dijo que "podemos decir con toda prudencia que estamos mejor que hace dos años", tiempo que llevaban los etarras sin provocar una víctima mortal. Poco después de estas declaraciones, estallaron cinco artefactos de escasa potencia en distintos puntos de las carreteras de circunvalación o radiales de Madrid.

Por el contrario, el entonces líder de la oposición quiso dejar claro que el único mensaje que debía lanzarse es "ir contra ETA", gobierne quien gobierne. Mariano Rajoy, tal vez más pendiente de la realidad que el inquilino de la Moncloa, aseguró que "llevamos años y medio hablando de lo que deja de hacer ETA, pero ETA hace sus comunicados y hoy una amenaza de bomba en Santander".

Más contundente que Rajoy se mostró el secretario de Justicia del PP una vez conocido los siete atentados. Ignacio Astarloa aseguró que las bombas son otra muestra de que ETA "está volviendo a la calle", "se le ha dejado volver" al Parlamento vasco "y se atreve todos los días a decir a Zapatero lo que tiene que negociar y pactar". En un tono más duro resaltó que "basta ya de crear expectativas que los hechos no confirman, basta de especulación y ejercicios de autoconfianza, basta ya del silencio profundo con el que se está produciendo este proceso".

La imprudencia de Zapatero al hablar del fin de ETA se hizo más patente si cabe el 30 de diciembre de 2006. Tan sólo un año después de haber expresado su "prudente esperanza" sobre el fin de la violencia mientras los terroristas ponían siete bombas, hizo otro alarde de precipitación.

Después de calificar los atentados de la banda terrorista como "trágicos accidentes mortales", el presidente del Gobierno destacó un año marcado por el alto del fuego de ETA y dijo que "hace un año afirmé que podíamos estar en el principio del fin de la violencia y que el proceso de paz, que todavía no se había puesto en marcha, sería largo, duro y difícil. El Gobierno ha trabajado y trabaja con ese objetivo. Cada día trabaja por ver el fin de la violencia y el terror. Un año después he de decirles que en lo que respecta a la lucha contra el terrorismo estamos mejor que hace cinco años y que hace un año. Les expreso una convicción, dentro de un año estaremos mejor que hoy".

Un día después de pronunciar esa convicción ETA ponía una bomba en el parquin de la T4 del aeropuerto de Barajas que acabó con la vida de Diego Armando Estacio y Carlos Alonso Palate. Sin duda fue una de las declaraciones más desafortunadas del jefe del Ejecutivo y por la que será recordado hasta el resto de sus días.

En España

    Lo más popular

    0
    comentarios

    Servicios