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Primer plante de Aragonès al Rey y primer viaje a Waterloo

El vicepresidente de la Generalidad, el radical Puigneró, y el consejero de Economía también se dan de baja de la cena con Felipe VI y Sánchez.

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El vicepresidente de la Generalidad, el radical Puigneró, y el consejero de Economía también se dan de baja de la cena con Felipe VI y Sánchez.
EFE

El gobierno regional catalán arranca la legislatura con el mismo talante impreso por Quim Torra. El actual presidente, el republicano Pere Aragonès, ha decidido no acudir a la cena organizada por el Círculo de Economía con motivo de la apertura de sus jornadas porque el acto estará presidido por el Rey. Aragonès, que había declarado a la agencia Reuters que se planteaba asistir a la cita, ha preferido mantener el boicot a la Corona.

Según ha explicado la portavoz del ejecutivo autonómico, la periodista Patrícia Plaja, "lo que pueda hacer el Rey del Reino de España no condicionará la agenda del gobierno de la Generalidad". Por si no quedaba claro, Plaja ha añadido que "Felipe VI no es el Rey del pueblo de Cataluña" y ha insistido en varias ocasiones en que "no condicionará la agenda del Govern". Dicha portavoz anunció que el presidente regional delegaría en su vicepresidente, el radical de JxCat Jordi Puigneró, pero poco después una nota de la vicepresidencia catalana anunciaba que Puigneró tampoco asistiría a la cena y que pedía a Presidencia que si lo consideraba oportuno delegara en otros miembros del ejecutivo autonómico. Al respecto, fuentes de Economía han apuntado que el consejero Jaume Giró tampoco tiene previsto asistir al acto. El presidente catalán sí que tratará de reunirse con los personalidades internacionales invitadas a las jornadas del Círculo, como Mario Draghi o el presidente de Corea del Sur, Moo Jae In.

Puigneró desautoriza a Aragonès

Según fuentes del Govern, en la reunión de este martes por la mañana Puigneró se ha avenido a ser el enviado de la Generalidad en la cena con el Rey y Sánchez a propuesta del presidente Aragonès, que ha defendido la tesis de que quien "sobra" es el Rey y no los miembros de la Generalidad. La teoría republicana es que hay que asistir a esta clase de actos y dar a entender el malestar con el monarca en forma de retirada del saludo o mutismo absoluto. JxCat sería partidaria, en cambio, de no asistir, como se instauró en tiempos de Torra.

El cambio de criterio de Puigneró se interpreta como una desautorización del presidente Aragonès. Y una desautorización de carácter público, toda vez que la portavoz Plaja ha dado por seguro que el vicepresidente estaría en la cena del Círculo de Economía. El asunto se ha convertido en la segunda crisis de la coalición del gobierno tras la carta de Oriol Junqueras. ERC y JxCat vuelven a funcionar como en la pasada legislatura, por separado. Los consejeros de JxCat se ciñen a su propia disciplina y cuestionan abiertamente la autoridad de Aragonès, igual que los consejeros de ERC pasaban de Torra.

No ha pasado ni un mes desde la constitución del Govern y las disfunciones son cada vez más evidentes. La imagen de unidad es una pura ficción. Cada consejero trata de ejercer como dueño y señor de su área y sólo reporta con los suyos. El Govern es una suma de departamentos estancos. Continúan las inercias del anterior ejecutivo, en el que Aragonès rehuía departir con Torra y los consejeros de uno y otro partido mantenían las distancias y estrategias diferenciadas. El pacto ha servido para recolocar a los dirigentes y altos cargos de uno y otro partido, pero sin alterar el modus operandi.

Naufragio de Patrícia Plaja

La portavoz, que no tiene cargo de consejera ni asiste a las reuniones del ejecutivo catalán, ha protagonizado una rueda de prensa antológica pues además de deslizar información no contrastada y luego desmentida por la vicepresidencia tampoco ha podido explicar la razón por la que Puigneró ha decidido no asistir a la rueda de prensa en el último momento a pesar de que estaba anunciada su presencia para hablar de la ampliación del aeropuerto de El Prat.

Lo que sí ha explicado Plaja es que Aragonès viajará el viernes a Waterloo para abordar con el prófugo Puigdemont el inicio de la legislatura. Un desplazamiento de alto calado simbólico tras insistir Aragonès durante su proceso de investidura que no aceptaría tutelas de nadie y mucho menos de Puigdemont.

Plaja también ha informado de que el Govern ha nombrado a Miquel Buch presidente de la sociedad pública Infraestructures de Catalunya. El acuerdo se produce un día después de que trascendiera la petición fiscal de seis años de cárcel contra el exconsejero de Interior por haber proporcionado escolta de los Mossos al prófugo Puigdemont. Con el nombramiento, Buch regresa al cobijo de la estructura de la Generalidad tras unos meses en el paro por el cese como consejero y en un momento especialmente delicado y a las puertas de un juicio sin estar aforado.

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