
El pasado mes de agosto el sindicato mayoritario entre los maquinistas ferroviarios elevó una petición pública para que se limitase la velocidad máxima de los trenes a un máximo de 250 kilómetros por hora, por el estado deficiente de muchos tramos de vía.
Tal y como contaba Libertad Digital, la solicitud se presentaba como urgente y era para cuatro tramos distintos de vía en los trayectos entre Madrid y Barcelona, Sevilla, Valencia y Málaga. El accidente de Adamuz, que a falta de completar el terrible recuento ya ha costado la vida a 41 personas, ha tenido lugar en uno de estos tramos de vía.
Ahora, 48 horas después del descarrilamiento de los trenes en la localidad cordobesa y cinco meses después de la petición de los maquinistas, llega la primera reacción de Adif, el gestor de la infraestructura ferroviaria, que ha reducido la velocidad máxima permitida en un tramo de la línea entre Madrid y Barcelona.
Se trata además de una reducción muy importante tanto por la extensión afectada, nada más y nada menos que 150 kilómetros entre Mejorada del Campo y Alhama de Aragón, casi una cuarta parte de la línea; como por la bajada de la velocidad, que pasa de 300 kilómetros por hora a prácticamente la mitad , a solo 160.
Eso sí, tal y como ha podido confirmar Libertad Digital se trata de "una limitación temporal" debida a que "maquinistas han reportado baches" y que se ha puesto "por seguridad".
La revisión del tramo de vía afectado tendrá lugar de forma inmediata: esta misma noche "mantenimiento revisará y, si está todo bien, lo normal es que se levante la limitación".
