Eitan Horn fue secuestrado, junto con uno de sus hermanos, durante la masacre de Hamás del 7 de octubre y pasó 738 días en condiciones infrahumanas en los túneles de Gaza, sin tener sus necesidades más básicas atendidas y sufriendo abusos de todo tipo.
Sólo unos meses después de ser liberado y acompañado por su otro hermano, Amos, ha pasado por Es la Mañana de Federico en una entrevista que ha sido más que emocionante y en la que ha hablado de todo lo que sufrió, de lo que vio y escuchó a sus captores y de cómo está tratando de rehacer su vida tras esa experiencia más que traumática.
Eitan ha confesado que sigue soñando en árabe –obviamente el idioma que hablaban sus captores– y que después de lo ocurrido vive con miedo, aunque sigue adelante porque al fin y al cabo "estuve muerto dos años, así que...". Aún así, ha dicho que dar testimonio sobre lo ocurrido y sobre la realidad de lo que es Hamás fue una de las cosas que le sirvió para seguir en pie y sobrevivir a su cautiverio.
Los dos hermanos también han hablado también del papel que tiene la UNRWA, la agencia de la ONU, en la financiación del terror, . Eitan ponía un ejemplo de lo que él mismo vivió en su cautiverio: "Durante mucho tiempo, nos daban galletas, una o dos por persona. El envoltorio era de la UNRWA. Venían de la ayuda humanitaria. Entonces, yo les pregunto: '¿La población la está recibiendo?'. Se ríen y dicen: 'No, no, la ayuda humanitaria la recibimos nosotros, la bajamos a los túneles, nos repartimos la comida entre todos los terroristas, a los judíos les damos un poco, y lo que sobra, lo vendemos a los ciudadanos'. '¿Y el que no tiene plata?'. 'No come, no es problema nuestro'. Los terroristas de Hamás nos contaban todos las verdades sin miedo: no había cámaras ni micrófonos".

