
El caos se prolonga sine die en Cataluña. El Gobierno de la Generalidad, Renfe, Adif y el sindicato mayoritario de maquinistas, el Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf), han alcanzado un acuerdo que consiste en que el servicio de Rodalies (el servicio de cercanías), regionales y media distancia en Cataluña se reanudará cuando equipos conjuntos de expertos de Renfe y Adif y maquinistas revisen exhaustivamente todas las líneas.
En esas condiciones, la consejera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, Sílvia Paneque, no ha podido concretar cuándo volverán a circular trenes en Cataluña. Puede ser mañana, pasado o la semana que viene. Ante todo, la seguridad, se ha justificado Paneque, que además de portavoz del Govern es la presidenta de la nueva empresa mixta Generalidad-Renfe que debe acometer el traspaso de Rodalies pactado por el PSC con ERC.
Un "informe" de cuatro páginas de Adif en el que se decía que la seguridad era absoluta sirvió para que el Gobierno catalán deslizara el miércoles que este jueves se reanudaría el servicio a partir de las seis de la mañana de manera paulatina. Pero a esas horas, solo se han presentado seis de los 140 maquinistas imprescindibles para poner en marcha el servicio.
Los trabajadores alegan que el documento de Adif no es suficiente y que en las marchas blancas (trenes sin pasajeros para comprobar el estado de la infraestructura) se produjeron incidentes como desprendimientos de piedras sobre las vías o árboles caídos y que un convoy de Adif llegó a chocar contra una piedra, pero sin que se registraran heridos por la baja velocidad a la que circulaba el tren. El incidente tuvo lugar en la línea RL4 a la altura de Sant Guim de Freixenet.
La intención de todas las partes es volver a revisar de manera exhaustiva toda la infraestructura, pero esta vez con la participación de los maquinistas, para quienes el accidente de Gelida en el que perdió la vida un maquinista en prácticas fue la gota que colmó el vaso de su paciencia. El acuerdo alcanzado incluye también un comité de seguimiento cuya misión será comprobar el grado de ejecución de las mejoras en la infraestructura ferroviaria.
El aviso de los maquinistas
El sindicato Semaf denuncia falta de medios, de personal, de inversiones y de mantenimiento, todo ello de manera continuada y desde hace más de una década. Además, Renfe ha admitido que el martes recibió una carta de los maquinistas en la que se daba cuenta de los problemas que estaba causando el temporal, como desprendimientos de tierras, caída de piedras y árboles en las vías y zonas anegadas y que esas circunstancias comportaban graves riesgos.
La Generalidad, en fuera de juego
Por su parte, la consejera Paneque, tras haber quedado la Generalidad en ridículo al haber anunciado el miércoles la reanudación del servicio para primera hora del jueves, ha evitado pronunciarse sobre posibles plazos. Lo que sí ha hecho es anunciar un refuerzo de los sistemas alternativos y la contratación de cien autobuses más para tratar de paliar el parón ferroviario.
Al parón ferroviario hay que añadir el corte de la AP-7 en el sentido sur a partir de Martorell, lo que ha aumentado el caos y provocado colas kilométricas en prácticamente toda la red viaria catalana. Así, la C-32 en el Garraf ha registrado un incremento de tráfico de casi el 85%. En el plano político, no solo Carles Puigdemont ha arremetido contra el Gobierno de la Generalidad y contra el Gobierno. El presidente de ERC, Oriol Junqueras, ha dejado a un lado su condición de aliado de Salvador Illa y su "Govern" y ha señalado en la red social X que "si debemos escoger entre dimisiones y soluciones, escogemos soluciones, pero si no aportan soluciones, al final deberemos exigirles dimisiones".
En materia de soluciones, Junqueras pide obras para reabrir la AP-7, "hacer lo necesario para reanudar el servicio de cercanías y trenes regionales", garantizar el derecho al teletrabajo hasta que se recupere plenamente la movilidad y reforzar el servicio de autobuses. El dirigente republicano ha aprovechado además para reivindicar la aceleración del traspaso de Rodalies.
PP y Vox también han cargado contra el Gobierno de la Generalidad, exigen el restablecimiento inmediato del servicio ferroviario pero muestran su apoyo a los maquinistas, que lideran el malestar de todo el personal de Renfe y Adif.
SCC: "Desánimo colectivo"
Ante el caos también ha reaccionado la entidad Sociedad Civil Catalana (SCC), surgida para hacer frente al proceso separatista. En un comunicado alude a los accidentes de Adamuz y Gelida y afirma que "han provocado una oleada de consternación y frustración colectiva que agrava, si cabe, la crisis institucional y el descrédito político que venimos denunciando en los últimos años".
Tras expresar sus condolencias por las víctimas mortales, la nota señala que "como entidad civil no podemos silenciar, sin embargo, el sentir de muchos españoles respecto a la gestión política de la crisis. La respuesta del Gobierno, lejos de ofrecer sosiego y certezas, ha instalado dudas e incertidumbre en la población, con cambios repentinos en las directrices".
También apunta que "en contraste con la elevada presión fiscal que soportamos, el déficit inversor en infraestructuras esenciales, la falta de mantenimiento de la red ferroviaria española, las advertencias reiteradas de los expertos y la crítica social generalizada sobre la caída progresiva de la calidad del servicio son una realidad que hemos sobrellevado durante años. Nos encontramos, por lo tanto, ante un escenario enormemente preocupante teniendo en cuenta que el ferroviario es un sector esencial para la economía española. Como sociedad civil no podemos sino denunciar los enormes perjuicios, algunos con consecuencias trágicas, que la pésima gestión de infraestructuras esenciales está causando a la población".
"La sensación de desánimo colectivo, de zozobra y de falta de liderazgo político al frente de las instituciones es manifiesta y lastra nuestra credibilidad como país", concluye el comunicado de la asociación constitucionalista.


