
La aerolínea española Iberia ha suspendido este sábado todos sus vuelos comerciales a Venezuela después de que Estados Unidos haya emitido un aviso de alerta por una "situación potencialmente peligrosa" en el espacio aéreo venezolano y en el sur del mar Caribe.
La compañía, que opera cinco vuelos semanales con Caracas, canceló el primero de ellos —previsto para el próximo lunes— y anunció que evaluará la evolución de los acontecimientos antes de retomar sus operaciones. La portuguesa TAP también ha cancelado al menos dos rutas, alegando que la seguridad de pasajeros y tripulación no está garantizada en el espacio aéreo venezolano. Lo mismo ha sucedido con la colombiana Avianca y la brasileña Gol. La aerolínea Wingo, por el contrario, mantiene sus operaciones por el momento, aunque está pendiente de cómo evolucione el escenario.
La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) ha pedido a los operadores internacionales que extremen la precaución al volar sobre el espacio aéreo venezolano y parte del Caribe sur y oriental. El organismo estadounidense advierte de riesgos para las aeronaves en todas las altitudes, incluyendo aproximaciones, despegues y operaciones en tierra, debido al aumento de la actividad militar en Venezuela y sus alrededores.
El aviso coincide con el amplio despliegue aeronaval ordenado por el Gobierno de Donald Trump en el Caribe con el objetivo declarado de combatir el narcotráfico. Washington acusa a altos mandos del chavismo —incluyendo al propio dictador Nicolás Maduro— de colaborar con el Cártel de los Soles y mantiene presencia militar en la zona desde el verano, lo que incluye al portaaviones USS Gerald Ford, el más grande y avanzado de la Marina estadounidense.
El chavismo intenta aparentar apoyo internacional
En paralelo, el régimen chavista difundió este sábado cartas de apoyo enviadas por los gobiernos de Rusia, China, Cuba, Nicaragua y Bielorrusia al dictador Nicolás Maduro, en vísperas de su cumpleaños y en plena tensión por la presencia militar estadounidense en el Caribe.
El ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino López, afirmó en una transmisión del canal estatal VTV que "ningún despliegue aeronaval" afectará la soberanía del país, y se refirió a las maniobras militares de Estados Unidos en Trinidad y Tobago —a apenas 11 kilómetros de la costa venezolana— como una "amenaza".
Una región en máxima tensión
El deterioro de la seguridad es ya evidente. En el marco del operativo estadounidense, cerca de una veintena de embarcaciones vinculadas presuntamente al narcotráfico han sido destruidas tanto en el Caribe como en el Pacífico, con más de 80 muertos registrados.
Con este panorama, las aerolíneas internacionales continúan retirándose del país, dejando cada vez más aislado a un régimen que acumula sanciones, denuncias por violaciones de derechos humanos y un creciente rechazo internacional. Iberia estudiará en los próximos días si es posible retomar gradualmente sus operaciones, aunque todo dependerá de la evolución de la crisis y de las recomendaciones de los organismos internacionales de aviación.

