Las negociaciones de Trump con Cuba dan sus primeros frutos: "El tiempo del comunismo se acabó"
La dictadura caribeña "propone renovar la cooperación técnica con Estados Unidos en áreas que incluyen la lucha contra el terrorismo".
Cerrar el grifo ha surtido efecto. El régimen cubano se ha sentado a negociar con Estados Unidos ante la imposibilidad de conseguir que algún país le suministre petróleo, después de perder a su principal distribuidor —Venezuela, que le facilitaba decenas de miles de barriles diarios— tras la captura del sátrapa Nicolás Maduro el pasado 3 de enero.
En primer lugar, Donald Trump convenció a México —que tenía previsto entregarle un cargamento a finales de enero—. Y después el presidente estadounidense firmó una orden ejecutiva por la que se fijaba la imposición de aranceles a los países que suministraran crudo a la dictadura caribeña.
Aunque en un primer momento el régimen comunista sacó las garras e invitó a la ciudadanía incluso a dormir con armas como almohadas, ante el temor de que Estados Unidos decidiera intervenir militarmente en Cuba —como hizo en Venezuela—. La situación del país, que pasa por la peor crisis energética de su historia, ha llevado a la dictadura a explorar la vía diplomática.
El propio Trump ha confirmado este domingo que su administración está manteniendo conversaciones con el régimen. "Estamos hablando con las más altas esferas", ha asegurado. "Creo que vamos a llegar a un acuerdo", ha añadido con tono conciliador pero firme. "Seremos amables, pero las cosas tienen que cambiar", ha dicho. "El tiempo del comunismo se acabó".
Trump ya se había mostrado convencido de que a Cuba no le quedaría más remedio que buscar un acuerdo con Washington el día antes, a bordo del Air Force One. "Su situación es muy grave", explicaba, "vivían del dinero y el petróleo venezolanos, y nada de eso les llegará ahora". El mandatario estadounidense iba bien encaminado.
Cuba cooperará con EEUU
Se ha visto en el último comunicado del ministerio de Relaciones Exteriores, publicado este domingo en su página web. Un texto en el que "Cuba condena de manera inequívoca el terrorismo en todas sus formas y manifestaciones, al tiempo que reafirma su compromiso de cooperar con los Estados Unidos y otras naciones para fortalecer la seguridad regional e internacional".
Cabe recordar que esto es de lo que Trump acusaba al régimen comunista en la argumentación de la orden ejecutiva que fijaba la imposición de aranceles a quien le suministrara petróleo. "Cuba constituye una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos", decía. "Por la presente declaró una emergencia nacional con respecto a esa amenaza".
La dictadura caribeña asegura en la nota que "cualquier interacción pasada que haya involucrado a personas posteriormente designadas como terroristas ocurrió únicamente en contextos humanitarios limitados, vinculados a procesos de paz reconocidos internacionalmente, a solicitud de sus respectivos gobiernos, de manera plenamente transparente", añade.
El régimen comunista "propone renovar la cooperación técnica con los Estados Unidos en áreas que incluyen la lucha contra el terrorismo, la prevención del lavado de dinero, el combate al narcotráfico, la ciberseguridad, la trata de personas y los delitos financieros". De esta manera, "reafirma su disposición a mantener un diálogo respetuoso y recíproco" y "basado en el derecho internacional".
Golpe de muerte al comunismo
Trump está consiguiendo lo que parecía imposible. En primer lugar, arrestó a Nicolás Maduro y su esposa —Cilia Flores—, que se encuentran detenidos a la espera de juicio en una cárcel federal de Brooklyn —en Nueva York— desde que los Delta Force los sacaran de su fortaleza en Caracas. Se les acusa de narcoterrorismo y otros delitos relacionados con la violación de los derechos humanos y la corrupción.
La forma en la que Trump está gestionando el proceso por el que pasa Venezuela tras la captura del sátrapa venezolano, con Delcy Rodríguez al frente del Gobierno, se ha puesto entredicho. Pero sus últimos movimientos, el anuncio de amnistía y cierre de la cárcel del Helicoide —símbolo de la represión y tortura del chavismo— han calmado las aguas. Indican que la administración Trump no está dando palos de ciego.
Así lo confirmaría también el giro de timón de Cuba. La presión ejercida sobre el régimen está funcionando. Si las negociaciones avanzan y Estados Unidos logra un cambio de régimen en la isla caribeña, no sólo habría acabado con cerca de 70 años de dictadura y represión del pueblo cubano. También con un bastión histórico del comunismo, asestando un golpe de muerte a una doctrina que se ha cobrado millones de vidas a lo largo de su historia.
Lo más popular
-
Fernando Esteso, el cómico que pasó del éxito a malograr su vida -
La cúpula sanchista de la Policía paraliza la investigación del presunto chivatazo denunciado en el caso Plus Ultra -
Cintora usa su programa en RTVE para insultar a Jiménez Losantos -
Las negociaciones de Trump con Cuba dan sus primeros frutos: "El tiempo del comunismo se acabó" -
Encuestas en Aragón: el PSOE se hunde, la comunidad gira a la derecha y Azcón tendrá que pactar con Vox
Ver los comentarios Ocultar los comentarios