
El Gobierno se prepara para colonizar la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF). Ayer martes, concluyó el mandato de la actual presidenta, Cristina Herrero, al frente del organismo en una jornada que no estuvo exenta de polémica. La razón es que, también ayer, salió a la luz que el Ministerio de Hacienda ha propuesto a una candidata de dentro del Gobierno para presidir la AIReF.
Se trata de la catalana Inés Olóndriz, actual secretaria general de Financiación Autonómica y Local. Olóndriz es una candidata de plena confianza de María Jesús Montero, lo que ha vuelto a evidenciar un nuevo intento de colonización del Gobierno de Pedro Sánchez en un organismo económico estatal.
La independencia, en jaque
Fuentes de Hacienda defienden que su candidata cumple sobradamente con los requisitos necesarios para presidir la AIReF debido a su perfil técnico y a su experiencia laboral de más de 30 años. Sin embargo, otras fuentes cercanas a estos departamentos apuntan a un claro "conflicto de intereses".
Pensiones, responsabilidad fiscal, Ingreso Mínimo Vital (IMV), Salario Mínimo Interprofesional (SMI), financiación autonómica... Hay que tener en cuenta que la AIReF se dedica a evaluar las principales políticas económicas del Gobierno de turno. Por tanto, proponer para su presidencia a un alto cargo del Ejecutivo responsable de llevar a cabo todas estas medidas estaría poniendo en jaque la independencia del organismo.
¿Se criticará a sí misma?
Es más, en materia de financiación autonómica, por ejemplo, la falta de objetividad de Inés Olóndriz sería difícilmente discutible si llega a obtener la presidencia.
Y es que, entre las medidas estrella del departamento de María Jesús Montero en los últimos meses se encuentra la mutualización de parte de la deuda de las CCAA, el cambio de modelo de financiación autonómica y el troceo de la Agencia Tributaria; todas ellas pensadas para complacer a los independentistas y que la AIReF sí ha censurado en algunos de sus puntos. Por su cargo en Hacienda, Olóndriz ha estado ligada a estas medidas y además es catalana, lo que podría verse como un guiño a los socios del Gobierno. Por tanto, si llega el momento de hacer una próxima valoración de estas operaciones, resulta difícil creer que vaya a mostrarse crítica con su propio trabajo.
Como precedente de esta situación, está el caso del Banco de España, donde su actual presidente ha evitado criticar la reforma de pensiones que él mismo introdujo cuando era ministro de Seguridad Social, y que su predecesor sí reprobó.
"Aunque es una persona solvente a nivel técnico, si Olóndriz llega a la AIReF, no va a llegar a plantar cara a su jefa. Lo que va a hacer es validar las políticas del Gobierno hasta que llegue el momento de su jubilación, que, casualmente, coincide más o menos cuando se le acaba el mandato dentro de 6 años" pronostican las mismas fuentes cercanas.
Tal era la sospecha (o el conocimiento) de que esto iba a pasar, que hasta la propia Cristina Herrero dio el pasado lunes varias entrevistas a medios de comunicación en las que auguraba el nombramiento de Montero. "Es inadmisible pasar de la esfera política a la presidencia de la AIReF" señalaba a El Confidencial. "Espero que mi sucesor no proceda del Gobierno. Es clave que la AIReF preserve su independencia" decía El Mundo. Ayer, martes, Herrero se despedía de su puesto con una carta en la que dejaba varios dardos al Gobierno.



