
Pese a lo tapado del anuncio de la prórroga para Almaraz, un viernes de agosto y sin declaraciones, el Gobierno no se ha ahorrado las críticas desde la izquierda. Sumar, el partido junto al que gobierna y con el que pactó, entre otras cosas, el cierre nuclear, ha emitido un comunicado cargando contra la medida, aunque sin mencionar si esta nueva discrepancia con el PSOE tendrá algún tipo de consecuencia.
En un comunicado difundido por los Comunes, el conglomerado que lidera Yolanda Díaz ha señalado que la medida rompe lo pactado en 2023. En su opinión, el "mantenimiento del parque nuclear obedece a presiones corporativas y no a necesidades técnicas, medioambientales ni de competitividad económica".
Fuentes del grupo confederal citadas por Europa Press han subrayado que la decisión del Gobierno central con Almaraz "frena la transición energética e hipoteca a la ciudadanía". En su opinión, alargar la vida de las centrales "posterga la descarbonización real apoyada en renovables e impone a la sociedad costes y riesgos inaceptables, además de encarecer el precio de la energía", argumento del que ahora se ha apeado el PSOE.
En el comunicado, el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha acusado a Pedro Sánchez de haber "cedido a las presiones del oligopolio energético en detrimento de la transición ecológica". "Es un incumplimiento del acuerdo de gobierno del PSOE con Sumar y, por tanto, expresamos nuestro rechazo", ha afirmado el ministro.
Urtasun también ha dudado de la justificación de la prórroga por las "circunstancias excepcionales" derivadas del conflicto en Oriente Medio y la volatilidad de los mercados energéticos. "Las crisis energéticas no se resuelven prolongando la vida útil de las centrales nucleares, sino acelerando las energías renovables, el almacenamiento, las redes y la autonomía energética", ha argumentado.
Más duro se ha mostrado el coordinador federal de Alianza Verde, Juantxo López de Uralde ha definido también la decisión como una "vergüenza". "El Gobierno concede la prórroga de Almaraz con agosticidad y alevosía. Con ello vuela por los aires los planes energéticos que impulsan las renovables. Vergüenza del Gobierno PSOE/Sumar", ha asegurado en X.
La formación ha considerado "bochornoso" el anuncio y ha recalcado que no existe "ninguna razón" que justifique esta prórroga "absolutamente vergonzosa", que supone, dicen, dar marcha atrás en los compromisos energéticos del Gobierno y romper con el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC).
"No hay forma alguna en que esto se pueda justificar dentro de un plan de transición verde y dentro de la ley de cambio climático. Sólo se justifica en el marco de otros intereses, los del oligopolio", ha indicado Uralde, tachando de "lamentable" que el Gobierno tome esta medida mientras alardea "constantemente" de Pactos de Estado climáticos. "Desde el principio tenían claro que iban a conceder esta prórroga. Han mentido, han roto el calendario de cierre nuclear y después de Almaraz, podrán venir todas las demás", ha indicado López de Uralde.
Desde Podemos, la secretaria general, Ione Belarra, también ha hablado de "vergüenza": "El Gobierno aprueba la prórroga de la central nuclear de Almaraz hasta 2030. Hay que tener poca vergüenza, pero poco más se puede esperar de un Gobierno que prometió vivienda y sólo hizo rearme. El PSOE es una máquina de alimentar a la derecha.
Mientras, el secretario de organización y portavoz de la formación, Pablo Fernández, ha incidido en que la medida es "una auténtica vergüenza". "¿Nucleares? ¡No, gracias!", ha resumido, también a través de un mensaje en su perfil de X.
Estupor ecologista
Greenpeace, que hace unos días apelaba a la "palabra" de Sánchez con una pancarta, ha asegurado que la decisión del Gobierno es una "una cesión vergonzosa" a la "presión del oligopolio eléctrico". Su directora ejecutiva, Eva Saldaña, ha hablado de "error histórico".
En su opinión, Sánchez ha "defraudado la confianza de su electorado que respaldó sus compromisos ambientales". "Y, lo que es aún más grave, asesta un golpe mortal a la transición energética en un contexto en el que el cambio climático ya está aquí y nos va la vida en ello".
Por otro lado, señalan que esta decisión llega a "a mediados de agosto", lo que consideran "un insulto a la transparencia democrática". "Ante una decisión de esta gravedad, no nos vamos a rendir: exploraremos todas las vías a nuestro alcance y seguiremos luchando hasta el final para revertir este paso atrás, defendiendo la transición energética y el interés común", advierten.
