
La situación en las salas de asilo del aeropuerto de Madrid-Barajas sigue siendo complicada. El hacinamiento, las colchonetas por el suelo, la suciedad que se genera día a día y los problemas con los insectos continúan azotando a unos espacios que siguen acogiendo a más del doble del número de personas que deberían tener. Ni AENA ni el Ministerio del Interior han encontrado todavía soluciones.
El problema añadido es que el número de solicitantes de asilo que están llegando estos días al aeródromo madrileño no decrece, sino que se mantiene constante, por lo que no se consigue aligerar la presión sobre las salas. Fuentes policiales han detectado desde hace días que la ruta caliente que trae al mayor número de solicitantes de asilo es la que proviene del aeropuerto Mohamed V de Casablanca.
La mayoría de estas personas llegan a través de los entre dos y cuatro vuelos diarios, según el día, que Royal Air Maroc tiene entre el aeropuerto marroquí y el aeródromo madrileño. Pero la compañía de bandera del Reino de Marruecos no es la única que viene con solicitantes de asilo, pues también se ha detectado en algunos de los vuelos de Iberia que cubren esta ruta. "Casablanca-Madrid es ahora mismo una ruta caliente", aseguran las mismas fuentes.
En estos vuelos calientes no sólo llegan ciudadanos marroquíes, cuyo número de solicitantes de asilo en el aeropuerto de Barajas ha ido subiendo de forma exponencial en los últimos meses, sino también personas de origen subsaharianos, principalmente con pasaporte de Kenia –aunque los policías sospechan que muchos de estos pasaportes son falsos–, así como naturales de Senegal, Guinea Conakry o Mali, principalmente.
El Boletín Estadístico Fronteras del pasado mes de noviembre de 2023, el último que ha sido publicado por la Comisaría General de Extranjería y Fronteras de la Policía Nacional, que mostraba que Barajas recibió el 93,3% de las peticiones de asilo de todos los puertos y aeropuertos ese mes de noviembre, situaba a cinco países africanos entre las seis nacionales que más solicitudes de asilo habían presentado en puertos y aeropuertos españoles.

