
Hay noches de verano en las que Madrid ofrece planes diferentes sin necesidad de salir del centro. Este miércoles, una de las plazas más conocidas de la capital cambiará su habitual ritmo de paso por una pantalla gigante y butacas frente a una película clásica. La plaza del Callao se transformará en un cine de verano al aire libre con la proyección de Regreso al futuro con motivo del centenario de Cines Callao.
La propuesta permitirá disfrutar de una de las películas más recordadas del cine de aventuras en un escenario poco habitual: una de las zonas más transitadas de Madrid. La iniciativa busca recuperar el espíritu de las sesiones estivales al aire libre y acercar la cultura a los espacios públicos.
Una sesión única en el corazón de Madrid
La película comenzará a las 21:30 horas, aunque los accesos abrirán media hora antes, a las 21:00 horas. La entrada será gratuita y los asistentes ocuparán las plazas disponibles por orden de llegada hasta completar el aforo.
Para la ocasión se instalarán 164 butacas frente a la pantalla exterior de Cines Callao. Quienes consigan sitio encontrarán además en su asiento palomitas y agua para acompañar la sesión.
La pantalla exterior del edificio permitirá que la proyección pueda seguirse desde distintos puntos de la plaza, convirtiendo durante unas horas este espacio del centro de Madrid en un punto de encuentro para los amantes del séptimo arte.
Un clásico para celebrar cien años de historia
La película escogida para esta celebración es Regreso al futuro, el clásico dirigido por Robert Zemeckis en 1985 y protagonizado por Michael J. Fox y Christopher Lloyd.
La historia de Marty McFly y Doc Brown, marcada por los viajes en el tiempo y la mezcla de aventura y humor, continúa siendo uno de los títulos más reconocidos por varias generaciones de espectadores.
Con esta elección, Cines Callao apuesta por un filme asociado a la memoria colectiva para celebrar un siglo desde su apertura y trasladar su programación más allá de sus salas habituales.
Una noche de verano con palomitas y comida propia
La experiencia estará pensada como una sesión tradicional de cine de verano. Además de las palomitas y el agua que recibirán los asistentes, quienes acudan podrán llevar su propia comida y bebida para disfrutar de la película.
La única restricción será el acceso con bebidas alcohólicas, que no estará permitido durante el evento.
