Menú

La promesa de Feijóo

El candidato del PP no tiene ninguna necesidad de realizar ese tipo de promesas demagógicas para ganar

El candidato del PP no tiene ninguna necesidad de realizar ese tipo de promesas demagógicas para ganar
Alberto Núñez Feijóo con el Comité de Dirección del PP reunido en Barcelona. | PP

Alberto Núñez Feijóo, el próximo presidente del Gobierno, acaba de proclamar a los cuatro vientos una tontería tan solemne como gratuita, a saber: ha dicho que construirá un millón de viviendas en cuanto llegue a la Moncloa. Cuando igual andaba en vísperas inminentes de alcanzar el poder, Felipe González también pronunció otra muy celebrada tontería; por lo demás, tan innecesaria como esta de Feijóo. Me refiero, los 'boomers' que me lean lo recordarán, a aquellos fantasiosos ochocientos mil puestos de trabajo que, por arte de magia, crearía de la nada merced a estampar su firma en el BOE. Huelga decir que, al igual que González no alumbró uno solo de aquellos cientos de miles de empleos imaginarios, tampoco Feijóo construirá ese prodigioso millón de pisos tan absurdamente prometido.

Absurdamente, sí, porque el candidato del PP no tiene ninguna necesidad de realizar ese tipo de promesas demagógicas para ganar. Ganará igual si se anima a resultar un poco más honesto intelectualmente con los electores; como también González hubiese arrasado del mismo modo en las urnas de no haber incurrido en aquella chusca promesa de trilero, exactamente igual. Feijóo ganará igual porque las elecciones las pierden los gobiernos. Y el Gobierno de Sánchez las tiene perdidas, y de modo inapelable, desde hace ya muchos meses.

No obstante, ese tonto brindis al sol, el del millón de pisos peperos, resulta muy revelador a propósito de la incomprensión profunda de la élite política española (porque en eso también resultan ser iguales PP y PSOE) a propósito de la naturaleza última de problemas como el de la vivienda. Porque en el PP, como en el PSOE, creen que esto consiste en un simple problema de oferta en el mercado inmobiliario, algo que se arregla construyendo al por mayor. No se han parado a pensar que en Caracas, en Lima o en México DF, igual que en San Francisco o Nueva York, sobra oferta de inmuebles. Pero, pese a ello, una parte muy significativa de sus respectivos pobladores tampoco logra acceder a la vivienda. Porque esto va de salarios, no de ladrillos.

Temas

En España

    Servicios

    • Radarbot
    • Curso
    • Inversión
    • Securitas
    • Buena Vida