Yolanda, madrina de Abascal
No solo han estado destruyendo el poder de compra de los salarios de la clase obrera autóctona, sino que únicamente favorecen que suban los de los extranjeros
"Esté donde esté, voy a hacer lo imposible para que Abascal no gobierne", acaba de confesar la vicepresidenta Yolanda Díaz a su entrevistador en el diario El País. Una declaración que solo soy capaz de interpretar como un firme propósito de enmienda cara al futuro por parte de la todavía ministra de Trabajo. Porque si algo ha hecho Díaz a lo largo de su periodo como integrante del Ejecutivo ha sido justamente lo contrario de cuanto ahora promete; justamente lo contrario, sí. ¿O cómo entender si no que el mentado Santiago Abascal, líder de un partido de cayetanos engominados que olían a colonia de marca el día que ella accedió a la cartera más "social" del Gobierno, represente ahora mismo a la fuerza política preferida tanto por los desempleados como por los trabajadores que cobran los salarios más bajos?
Porque la explicación oficiosa que ofrece esa izquierda que se dice auténtica a una evidencia demoscópica tan demoledora para ella (el argumento de que los trabajadores pobres, además de pobres, resultan ser unos completos idiotas, de ahí que se dejen manipular por hábiles demagogos) no concuerda con los datos duros que exponen las estadísticas laborales. Tengo delante un estudio referido al mercado de trabajo en Cataluña, documento elaborado por el Consejo Asesor para el Desarrollo Sostenible, en el que se puede acusar recibo de que el 97% de los nuevos puestos de trabajo generados entre 2018 y 2024 en Cataluña fueron ocupados por inmigrantes.
Y decir el 97% es exactamente lo mismo que sentenciar que la totalidad de los nuevos empleos creados en Cataluña durante seis años consecutivos se generaron para que fuesen ocupados por no españoles. Y las estadísticas referidas al resto de España no resultan ser muy diferentes. No solo han estado destruyendo el poder de compra de los salarios de la clase obrera autóctona, que permanecen congelados en términos reales desde la década de los 90, sino que únicamente favorecen que suban los de los extranjeros, perceptores mayoritarios del SMI. Y todavía se extrañaban de que la extrema derecha les coma la tostada.
Lo más popular
-
Los mejores robots limpiacristales: ventanas impolutas sin esfuerzo -
La desesperada fórmula de Sánchez para salvar el decreto antidesahucios -
Hernando deja a los pies de los caballos a Cerdán ante el juez -
Federico Jiménez Losantos: 'Los papeles del 23-F que eran del 27-O y el Partido Campechano Tarumba' -
Así puso la CIA a Ali Jamenei en la diana de Israel
Ver los comentarios Ocultar los comentarios