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Antonio Robles

Josep Bou pisotea la flor de loto

Con la crítica de Josep Bou a Cayetana Álvarez de Toledo se ha visualizado el alcance de la infección supremacista en la sociedad catalana.

Antonio Robles
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Con la crítica de Josep Bou a Cayetana Álvarez de Toledo se ha visualizado el alcance de la infección supremacista en la sociedad catalana:

El PP tiene que tener gente de aquí, que sea catalana, que tenga apellidos catalanes y que hable en catalán. (…) Presentar a Cayetana fue un error. Para Madrid, Ciudad Real o Toledo, sí, pero para aquí no, porque los catalanes queremos gente de casa. Esto funciona así.

Se ha visualizado mejor que nunca porque Josep Bou es concejal del PP. Precisamente por serlo, el supremacismo que supura resulta aleccionador. El que debería estar en las antípodas de ese discurso cae de bruces en él, sin conciencia de hacerlo. Ni siquiera advierte el racismo cultural que transpira. Incapaz de sospechar su alcance, toma el comentario como estrategia. Incluso como lección para esos de fora que no se enteran de qué va esto de Cataluña. Hasta ahí llega su ingenuidad, su candidez. Y eso es lo terrible, él no es así. Pero, precisamente porque no es así, su actitud desvela la atmósfera envolvente, tóxica del catalanismo, que llega a pasar desapercibida, pero que lo contamina todo y a todos. Como el pez que no aprecia su propia humedad porque la humedad es su medio.

"Esto funciona así", asevera Bou como quien descubre la sopa de ajo. Efectivamente, así funciona, y porque funciona así es preciso tomar conciencia de ello, abrir las ventanas, ventilar la estancia para que el gas no acabe asfixiándonos a todos. Lo que Karl Marx denunciaba como alienación.

El objetivo de Cayetana Álvarez de Toledo al presentarse por Barcelona fue, precisamente, acabar con ese virus antidemocrático que considera una anomalía que un español se pueda presentar en cualquier parte de España. Puro chantaje emocional de una casta de supremacistas acostumbrados a pastorear als de fora. En lenguaje mafioso, omertá.

Bou no ha entendido nada. No se trata de pedir permiso al Corleone de turno, ni de ir capeando el temporal camuflado en el paisaje para no irritar a los amos de la masía, sino de ejercer la libertad que la soberanía española garantiza a todos en todo el territorio nacional. Empezando por hacer pedagogía democrática. Esa anomalía es el problema, no el carecer de apellidos catalanes, o soñar en catalán: "Y aquí estoy yo como catalán, porque pienso, sueño, cuento, rezo en catalán (…) El PP ha de ser catalán, y sino es catalán no será". Vamos, como aquel otro integrismo religioso de Torras i Bages: "Cataluña será cristiana o no será".

Ante tanta obscenidad gratuita, déjenme recordarle a Josep Bou que a veces la inteligencia y la belleza surgen en la naturaleza de las situaciones menos propicias. Y las ennoblecen. Como la flor de loto, luz bellísima que del fango sucio de los estanques emerge sobre el agua, limpia y bella. Su persistencia y afán de vida llega a brotar de semillas dormidas con más de diez siglos de existencia. Como la libertad que Cayetana quiere revalorizar de nuevo en Cataluña. Libertad que, como una pulsión irreprimible, acaba siempre por volver; a sabiendas de que se ha de erguir sobre esa pocilga nacionalista que se revuelca corrupta en el fango del 3%, en el supremacismo, en el incumplimiento de las leyes, en el adoctrinamiento escolar, en el fanatismo de sus medios de comunicación, o en el odio a España y a nuestra lengua común.

Cayetana ha tenido el coraje de surgir de ese fango sin muletas identitarias ni apellidos medievales para sacar al Estado de Derecho a la superficie, limpio y hermoso como los pétalos de loto.

PS: Escribir sobre estas gansadas con lo que está cayendo es ridículo. Pero peor es la asunción por parte del presidente del Gobierno de las gansadas que durante las últimas cuatro décadas han ido creciendo al amparo del catalanismo. Y aún peor asumir como programa de gobierno todo el lenguaje y los objetivos del nacionalismo más xenófobo. Recuerden: "Por un clavo se perdió una herradura; por una herradura, un caballo; por un caballo, un general; por un general, una batalla; por una batalla, la guerra".

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