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Diálogo con César Vidal

Este Diálogo con César Vidal tuvo lugar el martes 9 de julio entre las 18:00 y las 19:00horas.

Pregunta: ¿Por qué cree que el Islam no puede reformarse del mismo modo que hicieron judaísmo y cristianismo (responsables también de muchas barbaridades)?

Respuesta: Porque el Islam contiene en su propia esencia la idea de guerra santa. En el judaísmo tal idea está asociada a la defensa y realmente hace siglos que dejó de tener influencia. En el cristianismo necesitó once siglos para aparecer e incluso entonces lo hizo con enorme reticencia. Por otro lado, el concepto de persona es obvio en el cristianismo y el judaísmo y ausente en el Islam.

P: Soy veinteañero y lo que me pregunto es porqué diablos no quedan mujeres como Edurne Uriarte o Alicia Delibes, tan maravillosas, tan lúcidas, tan valientes. Usted que ha escrito mucho sobre el amor, necesito una explicación, una luz, una guía. Ah... (suspiro).

R: Para serle sincero yo estoy convencido de que sí hay muchas mujeres maravillosas, lúcidas y valientes. Quizá sean una minoría pero ¿acaso no sucede lo mismo con los hombres? Busque que el que busca encuentra.

P: Sabe, miro a la cara a mi primita de seis meses y ahora es cuando entiendo definitivamente a los “aborto libre y gratuito”: asesinos.

R: Yo también.

P: Me sorprende que en su articulo sobre Kennedy haga tan poca mención del “hacedor de reyes”, el poderoso alcalde de Chicago, Ricardo Daley.

R: Tiene usted razón pero para ser ecuánimes habría que dedicarle un enigma a él solito.

P: Usted no tiene gran opinión de Tomas Moro, me parece...

R: Se trata de un personaje con luces y sombras. Sus luces son su interés por el humanismo y su integridad personal; sus sombras, su deseo de mantener en pie un entramado medieval y su absoluta disposición a recurrir a la tortura y la ejecución para conseguirlo. Captó desde luego que la Reforma era el final de la Edad Media y se opuso a ella. En cualquier caso si tardaron siglos en canonizarlo siendo mártir por algo sería...

P: ¿Estaba usted vinculado con la socialdemocracia, ideológicamente hablando, cuando escribió la “Biografía no autorizada de José Antonio”? Le formulo la pregunta, no por las críticas que hace a José Antonio en el libro, sino porque en él culpa mucho más a los falangistas que a los socialistas de los enfrentamientos callejeros y porque apenas critica a las instituciones republicanas.

R: Seguramente sería ahora más duro con el PSOE –aunque el libro ya lo era bastante– pero mantendría mi juicio sobre José Antonio. En cuanto a las instituciones republicanas podrían haber dado mejor resultado si quienes las ocupaban hubieran sido otros.

P: ¿Qué opinión tiene sobre el historiador Rafael Abella? Hace unos años participaba en una sección sobre Historia española del siglo XX en el programa de radio de Luis del Olmo, y parecía bastante ecuánime, y libre del pensamiento único “políticamente correcto” imperante hoy en día.

R: Es muy interesante sobre todo en lo que se refiere a la vivencia cotidiana. Por otro lado, es hombre mayor que ha vivido mucho y al que nadie va a hacer comulgar con ruedas de molino, por ejemplo, contando cómo se enfrentó con Franco cuando en realidad cobraba del régimen. Su libro “Cataluña cambia de piel” fue un escándalo en el principado.

P: ¿Ha leído la obra “Los descubridores” de Daniel Boorstin? Me la han recomendado muy efusivamente.

R: El libro es muy interesante, sí.

P: Ayer en “Qué grande es el cine” proyectaron la película “Gandhi” ¿Qué opina de este personaje? ¿Y de la película?

R: La película es cinematográficamente muy buena e históricamente panfletaria como suele ser común en el cine de Attenborough. El personaje era más frío, exhibicionista y provocador de lo que muchos podrían pensarse. Nada parecido a la madre Teresa de la película. Y eso por no entrar en sus opiniones peculiares sobre las mujeres o en detalles de su vida privada.

P: ¿Cuál es su opinión sobre el teólogo Bultman?

R: Era un personaje curioso. Su teología era tan existencialista (y disparatada) que a cualquiera que aceptara sus planteamientos debería llevarle a dejar el cristianismo pero luego él era un ser de una devoción y una piedad personales que incluso resultaban cargantes. Una contradicción viviente.

P: ¿Cuál es su opinión personal sobre Alcalá Zamora y Alejandro Lerroux?

R: Alcalá Zamora fue un hábil conspirador que pasó de la monarquía al republicanismo y en éste se empecinó en hacer favores a sus aliados de izquierdas. Su parcialidad fue uno de los motivos de la guerra civil aunque debe reconocerse que él no quiso alinearse con ninguno de los bandos. Lerroux fue un demagogo juvenil que evolucionó hacia posiciones de centro derecha en una época de extremismos. Le perdió la corrupción de su partido.

P: ¿Qué le parece la novela “The Klansman” escrita por el reverendo Thomas Dixon? (Literariamente hablando, no ideológicamente)

R: Literariamente toda la trilogía –no sólo The Klansman– me parece apasionante y no es de extrañar que Griffith la utilizara para El nacimiento de una nación. Ideológicamente es a la confederación lo que Raza al bando que ganó la guerra civil española.

P: El domingo por la noche vi en un resumen de un programa a Zapatero confesar personalmente su total admiración (“te admiro mucho”) a Pedro Almodóvar (el responsable del mayor bochorno internacional de los últimos tiempos con su infumable discurso post-Oscar). Zapatero-Almodóvar, tal para cual ¿no cree?

R: Me pongo a pensar en la política cultural que podría salir de ahí y me entran sudores... es que a mi Almodóvar no me gusta.

P: Y siguiendo con la astracanada patria, estoy ya un poco harto de la mitificación absurda de lo que se ha llamado “movida de los 80”. Si la obra magna de esa época es la abominable almodovarada “Pepi, Lucy, Boom ...” no entiendo a santo de qué viene tanto bombo.

R: Estoy totalmente de acuerdo con usted pero es que muchas personas idealizan la época en que fueron jóvenes. Por ejemplo, a mi los años 70 me parecen el colmo de lo hortera y hay montones de personas que se refieren a ellos como si fueran el Cinquecento italiano.

P: Me adujo el otro día dos pasajes bíblicos (2 Tim 3, 15-16 y 1 Co 4, 6) como fundamento del “Sola Scriptura”. Si usted cree que de semejantes versículos y de sus dispares contextos puede extraerse toda una doctrina como “Sola...”, no se lo reprocho; hay quien fundamenta la trata de negros en el Génesis. Pero ¿qué habría sacado San Pablo avalando por un lado la tradición –incluida la oral (2 Tes 2, 15)– y por otro todo lo contrario?

R: Es que no hay contradicción. En 2 Tes el primer Pablo habla de aceptar la enseñanza entregada, en Colosenses 2, 8 condena las de origen humano y en 2 Tim el Pablo que está a punto de morir puede ya referirse a un canon que está concluido o a punto de concluirse. En cualquier caso, recuerde que la tradición nunca puede oponerse a la Escritura según enseñó Jesús en Mateo 15, 3, es decir, la regla de su legitimidad es la conformidad con la Biblia y no viceversa.

P: ¿Cómo se puede aceptar el canon bíblico y negar luego la autoridad de la Tradición? ¿En qué parte de la Biblia se dice qué libros son canónicos y cuáles no?

R: De nuevo, ese es un razonamiento circular que pretende legitimar la Tradición mediante la tradición. Los libros de la Biblia no son canónicos por tradición sino que acabaron siendo aceptados por la iglesia o en su día por el judaísmo de acuerdo con criterios que sería largo relatar pero que existen (conformidad con la Torah, origen apostólico, etc).

P: En su articulo sobre Enrique VIII usted caracteriza al reinado de Eduardo VIII como pío y tolerante. Sin embargo fue durante ese reinado que se confiscación los bienes de la Iglesia para beneficio de nobles codiciosos con el cierre de muchas escuelas y hospitales.

R: No, pío y tolerante no, católico cismático y más liberal que el de su hija María Tudor, sí. Ciertamente se secularizaron bienes eclesiales pero eso había sucedido ya en Francia, por ejemplo, con el proceso de los Templarios y volvería a repetirse con las desamortizaciones liberales. Sin duda, hubo daños pero en términos económicos fue una verdadera bendición que permitió a Inglaterra adelantarse a otros países en siglos.

P: Primero usted se las agarra con Tomas Moro, después con Kennedy. Parece que estuviese de caza de católicos.

R: ¿No será más bien que los mitos son muy difíciles de sostener frente a la crítica histórica ya sean católicos, comunistas o nacionalistas? Sinceramente, me parece extremadamente trabajoso defender a JFK a estas alturas y sobre Moro le recomiendo mi novela “El inquisidor decapitado” que parte fundamentalmente de sus cartas.

P: Aunque en el terreno de las hipótesis todo es posible, he leído en alguna ocasión que Sir Winstron Churchill propuso llevar a cabo el gran desembarco aliado, no en las playas de Normandia, sino en Yugoslavia, con lo que quizá los países de Europa del este se hubieran salvado de los terribles (y criminales) regímenes comunistas. ¿Lo cree así?

R: Sí, es cierto. Lo denominaba atacar el “bajo vientre de Europa”. Naturalmente, Stalin puso el grito en el cielo y Roosevelt le apoyó como en la mayoría de los casos.

P: ¿Dónde puedo encontrar información sobre los desmanes de Gandhi?

R: Desmanes me parece una palabra muy fuerte pero defendió el uso de armamento nuclear, el de lavativas de sal diarias o el del regreso a la rueca y la desaparición de la maquinaria industrial. Busque en internet por True Gandhi y Sergeant Gandhi. Hay algunas páginas deliciosas.

P: Israel prohíbe comprar tierras a no judíos y es acusado, incluso por ellos mismos de racista. La ANP condena a muerte al palestino que venda tierras a un judío y nadie dice ni pío. ¿Casualidad?

R: No, no es casualidad. Se trata de otra manifestación de la insuperable y objetiva ecuanimidad de nuestros medios de comunicación.

P: ¿Qué responsabilidad tuvo Nicolás II en la famosa matanza de San Petersburgo en 1905? ¿Influyó ese acto en su caída 12 años después?

R: Absolutamente ninguna pero los revolucionarios la utilizaron propagandísticamente y desde luego dañó mucho la imagen del zarismo. En su caída fue un factor mucho más importante la sangría de la Primera guerra mundial.

P: ¿No es equivocado asimilar a Le Pen a la extrema izquierda cuando defiende en nacionalismo, la baja fiscalidad y los valores tradicionales?

R: Le Pen no es la extrema izquierda pero comparte con ella buena parte del discurso: antiglobalización, anti-Estados Unidos, anti-Israel, anti-UE, anti-sistema, etc. En los años 30 nazis y comunistas también tenían en común buena parte de su discurso.

P: J. W.. Dale llegó a la conclusión de que no puede deducirse la práctica necesaria de la inmersión meramente del significado del verbo “baptizo”. ¿Es cierto que entrañaba un campo semántico mucho más amplio?

R: Desde luego mucho más amplio que bautizar pero siempre ligado a la idea de sumergir. En cualquier caso existen otras razones vg: el origen del bautismo cristiano en la inmersión de prosélitos del judaísmo (que se practica todavía hoy), la existencia de baptisterios diseñados para el bautismo por inmersión, la práctica continuada en iglesias como la ortodoxa, etc.

P: ¿Por qué los movimientos bautistas consideran necesario que el bautismo sea por inmersión, y en cambio utilizan en muchas ocasiones otra bebida que no es vino en la Santa Cena? En los dos casos se trata de la aplicación literal del modelo del Nuevo Testamento al administrar un Sacramento...

R: 1. La cuestión del bautismo por inmersión creo que ha quedado aclarada. 2. En la Santa Cena la única bebida que puede utilizarse es el fruto de la vid y no conozco una sola iglesia bautista que lo sustituya por otra bebida.

P: Deme su opinión sobre el Libro Negro del Comunismo. He oído que participó usted en su traducción al español. Si es tan bueno y tan exacto, ¿por qué ha recibido tantas criticas? Es verdad que se podría haber hecho un Libro Negro del Capitalismo y que el numero de victimas hubiera sido aun mayor?

R: 1. Creo que es un gran libro pero desigual vg: los capítulos sobre la URSS son mejores que los dedicados a África. 2. Las críticas han venido fundamentalmente de los partidos comunistas. 3. No creo que el capitalismo ocasionara cien millones de muertos en el siglo XX como sucedió con el comunismo.

P: En el prendimiento de Jesús en el Evangelio de Marcos, se describe como una persona huye, no sin antes arrebatarle los soldados la túnica, teniendo en cuenta este detalle ¿Era el propio Marcos?

R: Es una posibilidad, desde luego. Lewis Wallace empero aprovechó el texto para decir que era Ben Hur pero, claro está, se trataba de una licencia novelística.

P: ¿Qué hubiera sido del cristianismo sin Pablo? ¿Y sin el Imperio Romano?

R: 1. La ausencia de Pablo no hubiera sido tan dramática. Ya era una fe abierta a los gentiles varias décadas antes y, por otro lado, la expansión en Europa no fue sólo paulina. 2. El imperio facilitó la expansión del cristianismo en parte pero también lo persiguió en algunos casos encarnizadamente. Quizá las cosas no hubieran variado tanto en otro contexto.

P: ¿Qué bibliografía recomienda sobre el conflicto entre israelíes y palestinos?

R: Textos para la historia del pueblo judío (Cátedra), Historia del estado de Israel (Rialp) y de manera muy divulgativa Oh, Jerusalén! (Plaza-Janés). No es mucho pero para empezar le vendrá bien.

P: Siempre he escuchado que la batalla del Ebro fue la más sangrienta de la guerra civil pero ¿realmente lo fue o hubo otras más penosas aunque menos encumbradas?

R: Sí lo fue pero Teruel no anduvo a mucha distancia.

P: ¿Podría recomendarme algún libro que trate sobre la época del imperialismo y la descolonización de África? Concretamente me gustaría saber sobre esto último y las responsabilidad de occidente de la situación actual. Ya sabe que se de dice mucho en contra de Europa en este periodo. ¿Cuál es su opinión?

R: Alianza ha publicado una historia contemporánea de África en la colección Universidad que, en mi opinión, es bastante adecuada como introducción. También puede echar mano de mi Los exploradores de la reina y otros aventureros victorianos (Planeta). Creo que las responsabilidades de las potencia europeas fueron diversas –la belga extraordinaria, desde luego– pero ni mucho menos se puede achacar a Europa el caos del continente.

P: ¿Qué responder a los que acusan a los liberales de permitir la entrada de capital en todos los sitios y no así de las personas, que de la misma manera que las empresas pueden crear pobreza y riqueza se debería permitir lo mismo a las personas? Le puedo asegurar que es un argumento muy utilizado para descalificar al liberalismo, al menos yo me he topado muchas veces con él.

R: Creo que lo que debe es regir un principio de reciprocidad, es decir, no sé cómo pueden pretender barra libre para sus emigrantes países que son rígidos con sus visitantes, sus inversores y sus constituciones. Por otro lado, el liberalismo no implica un descontrol que aniquile el sistema. De ser así tampoco tendríamos fronteras, ni controles de sanidad, ni vacunas.

P: ¿Cuál cree que han sido los fallos de la izquierda española en los últimos años?

R: Ignorancia económica, corrupción, clientelismo, soberbia, persecución de las libertades y demagogia.

P: Estoy de acuerdo con usted en que el zar Nicolás II, aunque con un concepto autocrático del poder, era una buena persona y que durante su reinado Rusia se modernizó bastante, gracias a primeros ministros como Stolipin o el conde Witte. ¿Cómo es posible entonces que pese a su bonhomía apoyase a gentuza como Purishkevich, Dubrovin y sus centurias negras?

R: El tema del antisemitismo en Rusia es muy complejo y se nutrió en proporciones variables de repulsión ante la revolución (no pocos de los revolucionarios eran judíos), de utilización por parte de los revolucionarios (golpear a los judíos podía ser una causa que aglutinara a todo el pueblo) y de superstición que parece haber sido el caso del zar. Le recomiendo el último libro de Solzhenitsyn sobre el tema que es verdaderamente sensacional y muy bien documentado.

P: ¿No cree que pese a ser netamente propagandísticas, películas como “Raza” o “Sin novedad en el Alcázar”, reflejan mejor el ambiente de la Guerra Civil, que bodrios actuales y aún más panfleteros como “Libertarias”? (El mismo Agustín González reconoció esto en un programa). ¿Está usted de acuerdo con la crítica que De la Cierva efectúa sobre la novela “Raza”?

R: 1. Sí, Raza o Sin novedad... reproducen mucho mejor la manera en que vivió el conflicto una parte de España que Libertarias u otras películas actuales que son verdaderos bodrios. 2. Sí, Ricardo de la Cierva es muy ajustado en su prólogo de Raza en el sentido de señalar que así veía la Historia y el presente buen número de españoles.

P: ¿Cree que las revueltas catalana y andaluza del siglo XVII fueron movimientos independentistas como dice la historiografía nacionalista, o se esconden otras razones que algunos no quieren ver?

R: La revuelta andaluza no fue un conflicto independentista sino dinástico. En el caso de Cataluña el conflicto tampoco fue independentista y, de hecho, tras experimentar lo que era la unión con Francia los catalanes se reintegraron a España.

P: ¿Qué paralelismos encuentra entre la República de Weimar y la Segunda República española?

R: Menos de los que se señalan tantas veces pero aún así el extremismo de los partidos tanto a la izquierda como a la derecha. la popularidad del mensaje anti-sistema y la incapacidad del gobierno para evitar que las milicias controlaran la calle. Por lo demás, si el nazismo en Alemania era muy fuerte, en España el fascismo era casi insignificante.

P: ¿Piensa usted que, en algún momento de la historia el hombre será capaz de crear un cerebro exactamente igual o mejor al humano de manera artificial?. Si esto fuera cierto, ¿dónde quedaría las posturas de las religiones sobre el Dios Creador del hombre a su imagen y semejanza?

R: 1. Tengo la sensación de que los cerebros electrónicos son superiores a los humanos en algunos aspecto y también de que el ser humano imita continuamente a la naturaleza lo mismo fabricando aviones que submarinos. 2. En todo caso un hecho así lo único que indica es que la inteligencia debe proceder de otra inteligencia previa lo que, dicho sea de paso, es uno de los argumentos más usados en pro de la existencia de Dios.

P: ¿Considera moralmente aceptables, en global, los métodos usados por los conquistadores españoles en América? Si no es así, ¿qué alternativa cree usted que hubiera sido la correcta?

R: Creo que hubo conductas inaceptables como la conquista armada y otras admirables como la promulgación de las leyes de Indias o el mestizaje. La cuestión es si aparte de las primeras hubiera sido posible la articulación de las segundas pero mi área de trabajo es la Historia y no la ucronía.

P: ¿Conoce el último libro de Norman G. Finkelstein “La industria del Holocausto”? ¿Qué le parece este autor? ¿Se puede considerar un revisionista o un historiador serio?

R: Me parece un libro muy bueno y creo que es un hombre riguroso que, en absoluto, admitiría las tesis revisionistas. Cuestión aparte es que los antisemitas piensen en utilizarlo para atacar a los judíos.

P: ¿Es posible qué el “Diario de Anna Frank” sea una falsificación? Y la cuestión del jabón judío ¿hasta don es cierta? Pienso que si realmente son falsificaciones es descalificar el terrible sufrimiento que padecieron los judíos con el Holocausto y, además, habría que expurgar esa triste historia en favor de la verdad histórica.

R: 1. No, el Diario de Anna Frank no es una falsificación y dediqué un capítulo al tema en La revisión del Holocausto. 2. Las historias sobre el jabón se esparcieron en torno a los prisioneros ingleses durante la primera guerra mundial y no se correspondían con la realidad. Creo que cualquiera de las historias del Holocausto resulta muy ecuánime sobre estos y otros aspectos.

Lamentablemente llegamos al final de nuestro chat. Les espero la semana que viene el mismo día y a la misma hora.

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