Menú
Cristina Losada

Historias de miedo para Lastra

Lo peor no es negociar con Bildu: lo peor es blanquearlo.

Cristina Losada
0
Lo peor no es negociar con Bildu: lo peor es blanquearlo.
EFE

Por ministros y portavoces socialistas hemos sabido de nuevo, porque esto tampoco es novedad, que el partido de los herederos de ETA con escaños en el Congreso no representa, como antes decían, una línea roja a la hora de negociar y pactar. Lo que hemos sabido por estos dirigentes del partido en el Gobierno es que los diputados de Bildu no representan a quienes nunca han condenado el historial de terror de la banda, sino que sólo representan a los ciudadanos que les han votado. Eludir la condena del terrorismo no cuenta. Beneficiarse políticamente del terrorismo no cuenta. Mantener vínculos con los asesinos de ETA no cuenta. Hacerles homenajes no cuenta. La doctrina socialista es que sólo cuenta que les voten. Si les votan, ya está, son demócratas intachables con plena respetabilidad moral.

El ministro Ábalos se ha preguntado si podemos aceptar que una fuerza política esté en el Parlamento y al mismo tiempo negarnos a “normalizar su actuación”, y ha respondido que no, que sería incomprensible negarse a normalizarla. Debería explicárselo a su partido, que se niega a normalizar a una de las fuerzas políticas que está en el Parlamento, cuando se trata de un partido que nada ha tenido que ver con violencias de ningún tipo. Pero ha de ser que, para el PSOE, llevar encima el legado de una banda terrorista –y con descaro, sin camuflaje ni disimulo– confiere a un partido un grado extra de legitimidad democrática.

Si Ábalos pintaba el embarque de Bildu entre los socios presupuestarios como una “normalización democrática” que hemos de celebrar con champán, la portavoz Lastra remachaba su inclusión entre las fuerzas democráticas “de todos los colores”, sin que al hacerlo le salieran los colores a la portavoz. Raro que no le salieran cuando acusó al PP de contar “historias de miedo”, porque entonces debió de recordar, aunque fuera remotamente, que para historias de miedo, las del terror. ¿O de esas historias, las del terror de ETA, ya no tienen Lastra, y otros de su quinta, la menor idea? Puede ser. Es posible que esta hornada de socialistas haya pasado página de las décadas de terrorismo sin haberla leído previamente, pero es probable que ese desinterés y desapego lo haya aprendido de la hornada que entabló aquella negociación.

Hay, en política, la noción de que para conseguir un fin supuestamente bueno se puede pactar, si es preciso, hasta con el diablo. Aunque ya avisó Weber de que no hay manera de resolver cuándo y en qué medida quedan santificados por el fin bueno los medios y las consecuencias moralmente peligrosas. No hay duda de que, para el PSOE, aprobar los Presupuestos justifica cualquier cosa y cualquier pacto. Pero una cosa es pactar con el diablo y otra santificarlo. Lo peor no es negociar con Bildu: lo peor es blanquearlo. Y, además, es un mal innecesario.

En España

    0
    comentarios

    Servicios