Menú
EDITORIAL

Las verdaderas víctimas de las leyes de género

Lo que resulta lamentable es que PP y Cs callen ante el incesante goteo de escándalos surgidos al socaire de las leyes de género.

EDITORIAL
0

Los afectados por la sinestra ley sobre violencia de género se cuentan por millares, con casos realmente escolofriantes como el de este periodista del diario El Mundo, cuya hija acabó secuestrada por su expareja siguiendo los consejos recibidos en el polémico chiringuito feminista denominado Infancia Libre.

La presidenta de la asociación fue detenida a comienzos de abril por haber secuestrado a su hijo y mantenerlo oculto en condiciones infrahumanas. Ahora conocemos este caso similar protagonizado por otra integrante de dicha asociación, entrevistada en su día con todos los honores por la prensa podemita para que vertiera todo tipo de insultos y acusaciones contra la verdadera víctima de este caso: su exmarido.

En el partido de Pablo Iglesias han cerrado filas en torno a este tipo de entidades, financiadas mayoritariamente con dinero público para que extiendan la ideología de género entre la sociedad. Ni siquiera la existencia de estos casos auténticamente aberrantes, protagonizados por las dirigentes de la asociación, va a hacer que Podemos deje de pedirles asesoramiento como voces autorizadas en materia de abusos infantiles.

Pero los ultraizquierdistas bolivarianos son consecuentes con su agenda política, que utiliza a las organizaciones feministas como ariete para desestabilizar a la sociedad. También en el PSOE, aunque con menor entusiasmo, respaldan a los miles de asociaciones ultrafeministas que depredan el presupuesto público con el pretexto de luchar contra la violencia de género, cuando en realidad utilizan el dolor de las víctimas reales del maltrato doméstico para engordar sus finanzas y promocionar su visión ultrasectaria de las relaciones entre el hombre y la mujer.

Lo que resulta lamentable es que PP y Cs, que en otro tiempo denunciaron los abusos propiciados por estas leyes discriminatorias, callen ante el incesante goteo de escándalos surgidos al socaire de unas leyes que otorgan a estas asociaciones y sus dirigentes hiperideologizados el poder de destruir las vidas de miles de hombres como estamos viendo.

La igualdad de todos ante la ley, principio fundamental del Estado de derecho y pilar de las sociedades democráticas, no puede pervertirse para que la izquierda imponga con mayor facilidad su agenda política. Eso es lo que hace la ideología de género, principal ariete del marxismo cultural, que debería ser erradicada de nuestra legislación con el acuerdo de los partidos que realmente estén dispuestos a defender la libertad individual.

En España

    0
    comentarios

    Servicios