
Comienza el Año de la Eucaristía
La clausura del Congreso Eucarístico Internacional celebrado en Guadalajara, México, ha coincidido con la apertura del Año de la Eucaristía, convocado por Juan Pablo II. El Papa ha expuesto las razones de esta convocatoria en la Carta Apostólica "Mane nobiscum, Domine", en la que invita a los fieles a descubrir de nuevo el sacramento de la Eucaristía como luz y fuerza para su vida cotidiana, en el ejercicio de sus respectivas profesiones y en contacto con las diferentes situaciones en el mundo. Juan Pablo II recuerda que la Eucaristía ocupa desde siempre el centro de la vida de la Iglesia, y que es alimento de la fe, fuente de la comunión, e impulso de la caridad y de la misión. El Año de la Eucaristía concluirá en Octubre de 2005 con la celebración de una Asamblea del Sínodo de los Obispos dedicada a este tema.
Por otra parte, el Congreso de Guadalajara ha congregado a más de 60.000 personas que han reflexionado sobre la Eucaristía, luz y vida del nuevo milenio. El fervor de los católicos mexicanos ha acompañado intensamente los trabajos del Congreso: cerca de cuatro millones de fieles han acudido a la Basílica de la Virgen de Zapopán, y seis mil familias del área de Guadalajara han acogido en sus casas a los participantes llegados del extranjero. La diócesis canadiense de Quebec, albergará el próximo Congreso Eucarístico de 2005.
DOMUND 2004: 'Es la hora de tu compromiso misionero'
Con el lema ‘Es la hora de tu compromiso misionero’, el domingo 24 de octubre la Iglesia celebra la Jornada del DOMUND, que pretende promover en las comunidades cristianas una honda animación misionera para que los fieles asuman el compromiso que nace de su Bautismo. Además, la Jornada busca fomentar la cooperación económica para atender las necesidades materiales de quienes trabajan en la misión. En estos momentos, unos 20.000 misioneros españoles (sacerdotes, religiosas y laicos) trabajan en los cinco continentes, especialmente en América (73%) y Africa (13%).
En su mensaje para la Jornada Misionera Mundial 2004, Juan Pablo II afirma que el compromiso misionero de la Iglesia constituye en este comienzo del tercer milenio, una verdadera urgencia. El Santo Padre manifiesta que los desafíos sociales y religiosos que la humanidad debe afrontar en estos tiempos, debe motivar a los creyentes a renovarse en el fervor misionero.
La Conferencia Episcopal argumenta su rechazo al matrimonio entre personas homosexuales
La Conferencia Episcopal ha calificado de erróneo e injusto el anteproyecto de Ley que pretende legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo. Subraya que el matrimonio, engendrando y educando a sus hijos, contribuye de manera insustituible al crecimiento y estabilidad de la sociedad, y por eso merece el reconocimiento y el apoyo legal del Estado. En cambio, la convivencia de homosexuales no puede tener nunca esas características, por lo que no se le puede reconocer una dimensión social semejante a la del matrimonio y a la de familia.
Una nota de la Conferencia recuerda que las personas homosexuales no deben ser discriminadas en sus derechos ciudadanos, pero insisten en que no les asiste ningún derecho a contraer matrimonio entre ellas, y en que si el Estado reconoce este derecho inexistente, dañará muy seriamente al bien común. Por otra parte, la Conferencia Episcopal advierte que la adopción ha de mirar siempre al bien de los niños, no a supuestos derechos de quienes los desean adoptar. Dos personas del mismo sexo no constituyen un referente adecuado para la adopción, ya que las figuras del padre y de la madre son fundamentales para la neta identificación sexual de la persona, tal como demuestran numerosos estudios.
Congreso Internacional sobre el Padre Tomás Morales
Al cumplirse diez años del fallecimiento del jesuita Tomás Morales, se ha desarrollado en la Fundación Pablo VI de Madrid, el I Congreso Internacional sobre su vida y su enseñanza, con el título "Profeta de nuestro tiempo". Los participantes en el congreso han profundizado en el legado espiritual y educativo del que fue apóstol incansable de los jóvenes y profeta de la dignidad y misión de los laicos en la Iglesia y el mundo. El Padre Tomás Morales nació en 1908. Estudió Derecho en la Universidad de Madrid y durante sus años como universitario vivió como un laico comprometido, llegando a ser Presidente de los Estudiantes Católicos. A los 23 años ingresó en la Compañía de Jesús y fue ordenado sacerdote en 1942. En 1946 comenzó en Madrid una intensa labor apostólica y social con trabajadores y hombres de empresa. Con ellos inició el Hogar del Empleado. Años después fundó los Institutos Seculares Cruzados y Cruzadas de Santa María, el Movimiento Matrimonial Hogares de Santa María y el Movimiento Juvenil Milicia de Santa María.
Comunión y Liberación celebra 50 años
Cuarenta mil personas pertenecientes al movimiento eclesial Comunión y Liberación peregrinaron el pasado Sábado al Santuario de Nuestra Señora de Loreto, en Italia para conmemorar el 50 aniversario de este movimiento, iniciado por el sacerdote italiano Luigi Giussani. En los 70 países en los que CL está presente, se llevó a cabo esta peregrinación de acción de gracias bajo el lema "La victoria de Cristo es el pueblo cristiano". En España participaron unas dos mil personas en la Basílica de Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza. Con motivo de este aniversario, Juan Pablo II ha escrito que la intuición original de CL ha sido volver a proponer de un modo fascinante y en sintonía con la cultura contemporánea, el acontecimiento cristiano, que es capaz de orientar la existencia entera del hombre.
El Papa rinde homenaje a un cardenal prisionero en las cárceles de Stalin
Juan Pablo II ha entregado el premio "Testigo de la fe", otorgado por el Instituto Pablo VI al cardenal bielorruso Kazimierz Swiatek, de casi 90 años de edad, 10 de los cuales estuvo preso en los campos de trabajos forzados durante el estalinismo. El Papa recordó su testimonio de Cristo y del Evangelio durante los años difíciles de la persecución de la Iglesia en Europa del Este, y el Cardenal quiso dedicar este reconocimiento a las abuelas de su tierra que supieron conservar la fe en los años de la persecución transmitiéndola a sus nietos y biznietos, impidiendo que la Iglesia muriera.
Teresa de Lisieux, una vida de cine