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Miguel del Pino

Ante el coronavirus, ¿son peligrosas las mascotas?

Una información deficiente o confusa puede suponer la sentencia de muerte o abandono para miles de animales de compañía.

Miguel del Pino
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Una información deficiente o confusa puede suponer la sentencia de muerte o abandono para miles de animales de compañía.
¿Pueden los perros contagiar el coronavirus? | Pixabay

Manejamos en esta ocasión un tema extraordinariamente delicado, ya que una información deficiente o confusa en relación con la posibilidad de que nuestras mascotas habituales puedan contagiarnos la covid-19 puede suponer la sentencia de muerte o abandono para miles de animales de compañía: seamos pues tan realistas como prudentes.

Como no podía ser de otra forma se han hecho en el mundo multitud de experimentos al respecto; en China uno de ellos ha consistido en inocular el virus a un centenar de gatos, recogiéndose el dato de que quince de ellos se habían contagiado y podían transmitirlo a otros gatos, pero en ningún caso se ha dado el salto entre especies y lo han traspasado al hombre.

La gran familia de los felinos nos proporcionó otro susto a causa de la tigresa contagiada por su cuidador en el zoológico del Bronx, pero, aunque parece que transmitió el virus a algún congénere del zoológico, pero tampoco lo hizo al hombre.

Los perros estuvieron a punto de ser víctimas de un tremendo bulo cuando desde China se acusó a perros callejeros de haber originado la epidemia por ingerir murciélagos muertos en los vertederos y haber mutado el virus en su intestino. Rápidamente desmentida la poco verosímil, teoría afortunadamente el cánido doméstico y amigo resultó exculpado.

Los hurones también se han podio infectar artificialmente en pruebas de laboratorio, y por cierto no mueren, sino que desarrollan una enfermedad intestinal muy diferente de la forma pulmonar en el Covic-19 humano.

Muchas veces tendemos a separar a los mundos animal y humano en sus aspectos biológicos básicos, opinión frente a la que el veterinario norteamericano William Karesh opone el concepto de "Una sola salud", tanto en lo ecológico como en lo epidemiológico, concepto en el que se englobaría la lucha del mundo animal y el humano contra los microrganismos causantes de infecciones, algunas de ellas epidémicas o pandémicas.

Para el citado doctor, el 75% de la fauna mayor silvestre interacciona con el hombre sin que tomemos las suficientes precauciones en nuestros contactos con ellos. Los llamados animales de compañía como perros, gatos, hurones, pequeños roedores, han superado la prueba de la aprobación por parte de los veterinarios. Conocemos sus enfermedades, sus necesidades de desparasitación y vacunación, y las medidas higiénicas que debemos tomar para que nuestra salud esté a salvo.

No ocurre lo mismo con las mascotas pertenecientes al "grupo NAC" (nuevos animales de compañía). En las dos últimas décadas principalmente se han incorporado de manera más o menos legal, pero efectiva, multitud de especies animales exóticas, no sólo de mamíferos o de aves, sino también de reptiles, de invertebrados y de cualquier criatura que algunos amantes de la rareza consideran como mascotas; ha sido muy grande el daño a la biodiversidad que ha producido la captura, a veces masiva, de estos animales en sus países de origen, pero más preocupante aún es el riesgo epidemiológico de su desconocimiento por falta experiencia.

Coronavirus en perros y gatos

Empecemos por el perro: todos los datos veterinarios hasta el momento lo exculpan como transmisor de la covid-19 a las personas, lo que no supone que no haya que tomar medidas higiénicas, como la limpieza de las patitas y de las partes bajas de su abdomen cuando volvemos a casa después de pasearlo. Se puede impregnar del virus como cualquier objeto animado o inanimado; ya saben, agua y jabón o champú para perros diluido.

Absuelto el perro vamos con el gato: parece que su sensibilidad a la recepción del virus es mayor que la de los cánidos, pero tampoco se han dado casos de contagio al ser humano. Tranquilos con nuestro gato casero, pero seamos prudentes con los gatos que salen al exterior y campan por sus respetos por los tejados o los jardines, y no sabemos si se relacionan con animales incontrolados. El gato cuidado en casa y sin salir es, hoy por hoy, tan inocente como el perro.

Las aves domésticas, que hace años estuvieron en el punto de mira sanitario a causa de lo que se llamó "gripe aviar" parecen excluidas como factor de riesgo en este caso, de manera que disfruten tranquilos de la crianza de sus canarios y periquitos ahora que es la época apropiada para ello.

No se han podido hacer experimentos masivos con otras especies animales, como es lógico dada la falta de test no ya para los humanos, sino hasta para el personal sanitario que nos defiende, pero, manejando los datos obtenidos hasta ahora podemos llegar a las siguientes conclusiones respecto a nuestros animales domésticos y caseros:

  • El perro no ha demostrado ser fuente de contagio, salvo si sus patas o su pelo se ensucian al pasear sin ser lavados al regreso, de manera que son tan inocentes o culpables como las suelas de nuestros zapatos.
  • Los gatos caseros y los hurones que no tienen contacto con el exterior son tan inofensivos como los perros.
  • El resto de los animalillos domésticos habituales no han dado hasta el momento ninguna señal de peligrosidad para el hombre.

Extrememos sin embargo la higiene al manejarlos y, en caso de personas que padezcan la enfermedad, tratar de tener el menor contacto posible. El perro no necesita llevar mascarilla en ningún caso.

Y por no dejar de aportar algún factor benéfico a favor de las mascotas en plena covid-19, ¿no es cierto que su compañía resulta más grata que nunca durante nuestro ya largo confinamiento?

Miguel del Pino Luengo es biólogo y catedrático de Ciencias Naturales.

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