No es una interpretación sesgada de la mayoría de los medios españoles cuando califican de estrepitoso fracaso los resultados de la cumbre Euromediterránea de Barcelona. Tan sólo El País ve resultados positivos. En Europa, la tónica es como en España, fracaso. ¿Y la prensa árabe que opina? Nuevo Digital dice que peor todavía; "...fracaso, división, amateurismo organizador."
De regreso al interior, El Confidencial recoge en su noticia de apertura la constatación del fracaso de la regularización de inmigrantes emprendida por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Cuenta el medio de Jesús Cacho que "el Instituto Nacional de Estadística lo ha puesto negro sobre blanco. En estos momentos, y pese al proceso de regularización cerrado en mayo por el Gobierno, más de un millón de extranjeros vive en España sin permiso de residencia. O sea, sin papeles". Una más de El Confidencial. De manera textual: "El presidente del PP de Cataluña, Josep Piqué, está tendiendo puentes a la Plataforma Ciudadanos de Cataluña, creada por una serie de intelectuales contra la hegemonía nacionalista en aquella comunidad. Entre ellos figuran Albert Boadella, Felix de Azúa, Miguel Porta, Francesc de Carreras o Arcadi Espada. Según señalaron fuentes del PP catalán a este diario, el portavoz en el Parlament, Francesc Vendrell, ha sido el protagonista de estos encuentros".
El tradicional doble discurso no sólo afecta a los dirigentes árabes al mejor estilo de lo que hacía el terrorista Arafat. También suele se muy utilizado por los nacionalismos. En este caso no nos referimos al repentino ataque de españolidad que le dio al presidente de La Caixa, Ricardo Fornesa, en Sevilla delante de empresarios andaluces y con la tutela del presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves. Esta vez nos estamos refiriendo al ex presidente de la Generalidad de Cataluña, Jordi Pujol, que por segunda vez lanzó una dura diatriba a los empresarios catalanes. Nos lo cuenta El Semanal Digital, que explica que "envuelto en la bandera del catalanismo, careció del menor empacho para sermonear a un grupo de empresarios que se quejaban por los efectos del boicot a los productos catalanes". Veremos que explica el ex presidente este jueves en Madrid (donde suele mostrar su lado más moderado), adonde acude invitado a unos conocidos desayunos informativos.
La "bronca" de Pujol transcurrió en un almuerzo en el lujoso Hotel Juan Carlos I de Barcelona. ESD destaca la frase del ex presidente, tal como se la contaron de primera mano: "Cataluña no puede dar la sensación de que si nos dejan de comprar cuatro tejidos y cuatro botellas de cava en seguida nos tiemblan las piernas y claudicamos en todo". Interpretan en El Semanal Digital que "el viejo líder de Convergencia les vino a decir que en España les tienen tomada la medida y dio un tirón de orejas a algunos de los presentes, que se le quejaron de la crispación generada a raíz de la discusión del Estatut. Pujol les soltó que es ridículo plantearse la retirada de un texto ante la campaña de rechazo a los productos catalanes".
Esta es la segunda ocasión en la que Jordi Pujol arenga a los empresarios catalanes. La primera fue el pasado martes 22 de noviembre cuando Expansión informaba de que el Molt Honorable abroncó a los empresarios catalanes. Contaba ese día la crónica de este diario que, en un almuerzo con empresarios, Higini Raventós, presidente de Confide y relacionado familiarmente con el negocio del cava, dejó en el aire que quizá se había tensionado el ambiente político con el tema del Estatuto. Higini y el resto de empresarios se llevaron una monumental bronca de Pujol, que les dijo que no se pueden dejar impresionar por "posibles boicots" ya que Cataluña ahora "no puede aflojar". En fin.