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La DGT vigila el móvil en el coche: dónde no debes colocarlo para evitar multas

Colocar el teléfono en un lugar que reste visibilidad al conductor puede acarrear sanciones de 200 euros, sin pérdida de puntos.

El dispositivo colocado como navegador en el coche. | Pixabay/CC/DariuszSankowski

El móvil es un dispositivo usado por millones de conductores como herramienta de navegación para los desplazamientos en coche, especialmente en trayectos largos o en zonas desconocidas. Sin embargo, su uso y, sobre todo, su colocación dentro del vehículo están regulados por una normativa estricta que puede derivar en sanciones económicas si se compromete la visibilidad del conductor.

El Reglamento General de Circulación establece que el conductor debe mantener en todo momento un campo de visión despejado. En este sentido, la Dirección General de Tráfico (DGT) advierte de que la ubicación del dispositivo en el interior del vehículo no es un asunto menor. Aunque el uso de soportes en el salpicadero o en las rejillas de ventilación está permitido, estos no pueden interferir en la visión de la vía ni generar distracciones.

Cuidado con esta nueva norma: se mirará con lupa a los vehículos pesados

Si un agente considera que el soporte del móvil obstaculiza el campo visual o reduce la capacidad de atención del conductor, puede imponer una sanción de hasta 200 euros. En estos casos, al no existir manipulación directa del teléfono, no se contempla la retirada de puntos del carnet.

La situación cambia cuando el conductor interactúa con el dispositivo durante la conducción. Manipular el móvil o llevarlo en la mano supone una infracción grave que conlleva una multa de 200 euros y la pérdida de tres puntos, que pueden ascender a seis en caso de sujetarlo directamente mientras se circula.

El criterio de la visibilidad, clave en las sanciones

La normativa no fija una única ubicación válida y absoluta para el teléfono, sino que deja margen al criterio del agente de la autoridad. Esto implica que un soporte puede ser legal en teoría, pero sancionable en la práctica si se considera que afecta al campo de visión o distrae al conductor.

La DGT recuerda que el objetivo de esta regulación es garantizar la "visibilidad diáfana" de la carretera en todo momento, un principio recogido en el Reglamento General de Circulación. La interpretación de este criterio es lo que marca la diferencia entre una instalación correcta y una infracción.

Además, el organismo dirigido por Pere Navarro insiste en que las distracciones al volante están detrás de aproximadamente el 30% de los accidentes de tráfico con resultado mortal, lo que sitúa al uso indebido del móvil como uno de los principales factores de riesgo en carretera.

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