
Si algo puede decirse del director de la Dirección General de Tráfico (DGT), Pere Navarro, es que casi siempre que habla deja algún titular llamativo, como así lo hemos podido ver en algunas de sus intervenciones más recientes donde abogaba por imponer una tasa 0,0 de alcohol o cuando afirmó que "no queremos coches en el centro de la ciudad. Vaya en transporte público o coja un taxi o un Uber". El pasado 18 de mayo lo volvió a hacer tras comparecer en el Congreso de los Diputados.
Como decimos, el director de la DGT compareció el 18 de mayo en la Comisión de Seguridad Vial del Congreso de los Diputados, entre otras cuestiones para hablar sobre la implantación de la baliza V16, la falta de examinadores o la bajada del límite de alcohol permitido al volante.
Durante su intervención, Pere Navarro se mostró a favor de endurecer las penas para los grandes excesos de velocidad, ya que "no puede ser que haya casi 50.000 condenas penales por alcohol y 600 por exceso de velocidad. Algo chirría, algo no va bien. Con lo cual, apoyo incondicional a la propuesta de Junts". Una propuesta que propone castigar como delito superar los 40 km/h en ciudad y los 60 km/h en carretera.
"Comparto la idea de las sanciones en función de la renta"
Más adelante, también se refirió a la propuesta de Sumar de que las multas por una infracción en carretera sean mayores conforme también sea mayor el nivel de renta del infractor.
Esto dijo el director de la DGT: "Sobre la sanción en función de la renta, la idea la podemos compartir, pero en estos momentos la complejidad para meterse en un tema de estos es inmensa. Tampoco debe ser fácil que nos den a la DGT la declaración de la renta de todos los ciudadanos y también está la idea de que esto de corregir las desigualdades lo hace el Ministerio de Hacienda a través de la declaración de la renta. Esto es el sistema fiscal de que el que más tiene más paga, y el que menos tiene menos paga. La idea está bien, la idea la comparto, pero veo una complejidad importante".
Lo que plantea Sumar con esta ley (como contamos aquí) implica que, por ejemplo, una multa de 300 euros para una persona con unos ingresos brutos anuales de entre 70.000 y 85.000 euros pasase a ser de 750 euros en lugar de esos 300 euros, o que una persona con ingresos brutos anuales superiores a 100.000 euros que actualmente fuese castigada con una multa de 300 euros pasase a pagar 1.800 euros con esta ley.
De esta forma, las declaraciones de Pere Navarro dejan claro que está perfectamente de acuerdo con la idea de Sumar de multar más a quienes más ganan, pero que la complejidad radica en cómo se traslada dicha ley de la teoría a la práctica. Una norma que ya se aplica en países como Finlandia, Suecia, Dinamarca, Suiza o Reino Unido, de manera que se podría implantar y el director de la DGT estaría de acuerdo con ello.



