Pons, ex director de TVE y actualmente mano derecha de Delkader como consejero delegado adjunto de Unión Radio, será el encargado de intentar sacar a flote a la Cadena SER. Y es que en el Grupo Prisa no sólo se valora su gestión en el ente público, sino también su desempeño en Francia como director de antena y director general de la cadena M40, participada por RTL y la SER. A su vuelta a España, Pons dirigió la cadena 40 Principales y más tarde se hizo cargo de todas las radios musicales de la SER.
El Confidencial Digital, citando fuentes de la propia Cadena SER, asegura que Pons prepara cambios drásticos y que no descarta incluso relevos al frente de algunos programas. Podría ser el caso de Angels Barceló, actual responsable de Hora 25 y que podría pasar a hacerse cargo de los Servicios Informativos en sustitución de Rodolfo Irago Fernández.
En cualquier caso, el principal objetivo de la SER es poner en marcha una regeneración para recuperar el prestigio perdido. En el análisis, los ejecutivos del Grupo Prisa consideran que la emisora ha entrado en una fase de decadencia pero que no se trata de un problema de cifras de audiencia. De hecho sigue siendo la emisora más escuchada, pero gracias a la ventaja que tiene por el espectro ideológico que ocupa en exclusiva: la izquierda española. Lo que sí preocupa, y mucho, es la pérdida de influencia, pues los directivos de Prisa entienden la Cadena SER ya no marca la agenda informativa, política y social de España.
Según El Confidencial Digital, en los últimos cinco años se han cometido errores de bulto: no se ha acertado en el modo de llevar los casos de Paco González y Pepe Domingo Castaño, mientras que Carles Francino y Montserrat Domínguez, directores de los programas Hoy por hoy y A vivir que son dos días, respectivamente, pueden estar cuestionados dentro de la empresa. Además, existen problemas de línea editorial. En este sentido, varios directivos de Prisa han manifestado su malestar por la gestión informativa que hizo la SER durante las primarias en el PSOE madrileño.
Para echar más leña al fuego, está el último episodio protagonizado por el director de El Larguero, José Ramón de la Morena, cuando perdió la batalla contra la COPE sobre el positivo de su amigo Alberto Contador –la cadena de la Conferencia Episcopal le robó la primicia, primero, y tuvo que conformarse con entrevistar al ciclista en segundo lugar, después–. El periodista de Brunete, con un "cabreo importante", ya ha amenazado con cortar algunas cabezas.
