
Los cuerpos sin vida de una pareja de 60 años han sido hallados este sábado en un chalet de la calle Jara, en Alpedrete (Madrid). Las primeras conclusiones de la autopsia realizada confirman que la mujer recibió 50 puñaladas y que murió antes que su marido, que podría haber terminado suicidándose. Fuentes próximas a la investigación han señalado que el informe preliminar apunta al hombre como presunto autor del apuñalamiento, mientras se espera el dictamen definitivo.
Según estas mismas fuentes, el hombre había consumido alcohol y medicamentos en el momento de los hechos. Sufría fuertes dolores de espalda que requerían medicación y padecía depresión, circunstancias que la investigación considera relevantes para entender el contexto. Además, recuerdan que el hombre había manifestado previamente conductas suicidas, lo que refuerza la hipótesis de que, tras matar a su mujer, se quitara la vida.
El hijo de la pareja encontró los cuerpos sin vida
El suceso se descubrió alrededor de las 12:00 horas del sábado, cuando el hijo de la pareja encontró a sus padres sin vida en habitaciones diferentes del domicilio y alertó al 112. A la llegada de los equipos médicos del Summa 112, solo pudieron certificar el fallecimiento de ambos. La mujer, aunque no presentaba ninguna herida visible, estaba rodeada por un charco de sangre, mientras que el hombre tenía dos heridas incisas, una en el costado.
La Guardia Civil, encargada de la investigación, considera que podría tratarse de un caso de violencia machista. No obstante, las fuentes consultadas precisan que no existían denuncias previas y que la mujer no figuraba en el sistema de vigilancia Viogén. La Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género ha informado de que está recabando datos sobre el caso para su evaluación.
El hallazgo de los cuerpos se produjo después de que la borrasca 'Claudia' dejara un sábado marcado por la inestabilidad meteorológica en la región, aunque las autoridades destacan que este factor no guarda relación con los hechos. A medida que avanzan las diligencias, los investigadores intentan reconstruir con precisión la secuencia y el contexto del suceso, al que el entorno familiar no encontraba explicación previa, según ha declarado el hijo de la pareja.


