
Historia del deporte


Roma 1960: ni la tragedia pudo con la belleza de Bikila y Cassius Clay
Pese al primer fallecimiento por dopaje en la historia del olimpismo, los de Roma están considerados como uno de los Juegos más bellos de todos.

1956: Melbourne y Estocolmo: los Juegos bajo la tiranía de Avery Brundage
Los del 56 fueron uno de los Juegos más controvertidos de la historia, porque se tuvo que desdoblar la sede y porque se produjeron grandes boicots.

Helsinki 1952: la venganza del finlandés volador
Nurmi, maltratado en Los Angeles 32, se tomó su particular revancha en unos Juegos muy bien cuidados y presentados, y que sirvieron de reconciliación.

Londres 1948: la austeridad dio lugar a la grandeza
Los Juegos llegaban después de 12 años de parón por la Guerra. Eran precarios, con pocos recursos, pero fueron emotivos y sembraron vitales cimientos.
Berlín 1936: los Juegos de Hitler
Ni Jesse Owens ni Lutz Long pudieron con la fortaleza de la imagen y propaganda del régimen nazi, que se encargó de que los Juegos fueran brillantes.

Los Ángeles 1932: demasiados conflictos para tan poco juego
Unos Juegos sin fútbol, sin recursos, con menos participantes, y con la polémica exclusión de Paavo Nurmi fueron el resultado de volver a América.

Amsterdam 1928: escándalos de fútbol... y de mujeres
El "robo" a España en fútbol y la dantesca imagen en el atletismo femenino no fueron óbice para disfrutar de unos renovados y brillantes Juegos.

París 1924: unos Juegos Olímpicos de cine
París por fin se sacó la espina, con la irrupción de Johnny Weissmüller, posteriormente conocido como Tarzán, entre lo más destacado de la cita.

Amberes 1920: cuando nació la furia española
En los que fueron conocidos como los Juegos de la Paz, la selección española de fútbol sacó a relucir su furia, dando lugar a un sobrenombre eterno.