
Historia del deporte


Montreal 1976: boicots, boicots, boicots… y Comaneci
El primero de los grandes boicots olímpicos marcó estos Juegos. Aunque la gesta de Comaneci se encargó de que también fuera recordado deportivamente.

Múnich 1972: los Juegos del Terror
El atentado terrorista perpetrado por el grupo palestino Septiembre Negro en la sede de la delegación isarelí en la Villa Olímpica dejó 17 muertos.
México 68: el 'black-power' conquista unos Juegos muy convulsos
La matanza de Tlatelolco no era buen augurio, pero los Juegos de México resultaron brillantes. Pese a la altitud y la superpoblación.

Tokio 64: un suicidio que marcó un país
Unos Juegos brillantes, cargados de guiños al pasado, pero que iban a deparar una gran tragedia a corto plazo: el suicidio de un héroe.

Roma 1960: ni la tragedia pudo con la belleza de Bikila y Cassius Clay
Pese al primer fallecimiento por dopaje en la historia del olimpismo, los de Roma están considerados como uno de los Juegos más bellos de todos.

1956: Melbourne y Estocolmo: los Juegos bajo la tiranía de Avery Brundage
Los del 56 fueron uno de los Juegos más controvertidos de la historia, porque se tuvo que desdoblar la sede y porque se produjeron grandes boicots.

Helsinki 1952: la venganza del finlandés volador
Nurmi, maltratado en Los Angeles 32, se tomó su particular revancha en unos Juegos muy bien cuidados y presentados, y que sirvieron de reconciliación.

Londres 1948: la austeridad dio lugar a la grandeza
Los Juegos llegaban después de 12 años de parón por la Guerra. Eran precarios, con pocos recursos, pero fueron emotivos y sembraron vitales cimientos.
Berlín 1936: los Juegos de Hitler
Ni Jesse Owens ni Lutz Long pudieron con la fortaleza de la imagen y propaganda del régimen nazi, que se encargó de que los Juegos fueran brillantes.