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Análisis de la jornada

Aún hay Liga

Cuando ya todo parecía acabado, resulta que aún hay Liga. Es cierto que sigue siendo complicado para el Madrid, pero el pinchazo del Barça en Gijón ha avivado una competición que parecía muerta.

Este torneo se ha puesto interesante. Los de Guardiola empataron en Asturias ante un Sporting que, quizá, le hizo el mejor planteamiento que le ha hecho un equipo al grupo azulgrana. Esto se limita, y parece fácil decirlo, a exprimir todas las opciones posibles y esto quiere decir, entre otras cosas, presionar en todo el campo al Barcelona. Lo consiguió el Sporting, robó una pelota buena y Barral le hizo a Piqué todo un roto, impropio en el internacional culé. El resto del partido, es verdad, fue un monólogo del Barça, que terminó medio bien con el gol de Villa y la ayuda de Cuellar que se quedó a medias en la salida.

El día después, el Madrid salía a Cornellá con la posibilidad de quedarse a cinco puntos. Lo consiguió, pero no de la manera que hubieran querido. Al minuto de partido una equivocación tremenda de Mateu Lahoz terminó en la expulsión de Casillas. 89 minutos con un jugador menos. Y entonces el equipo de Mourinho se puso las pilas, quizá, como nunca había hecho en la temporada.

Los blancos asumieron con perfecta convicción que había que echarse para adelante, aunque fuera difícil, ya que el Barça tenía que estar a menos puntos tras el empate de ayer. Lo hizo echándose al ataque, sin ir a lo loco, pero con mucho acierto. El gol de Marcelo puso las cosas mejores y, a partir de ahí, al Madrid le fue todo más fácil.

Dejó el balón al Espanyol y salió a la contra. Y pudo hacer más goles. Los madridistas hubieran querido que Adebayor hubiera acertado en alguno de los cuatro mano a mano que tuvo con Kameni, pero falló todos. Aún así, la sensación que deja el partido fue que el Madrid supo sufrir y que hizo un despliegue físico extraordinario, brutal, excelso.

Y en esas estamos, en que la Liga está en cinco puntos y que se va a decidir en las visitas que tienen los grandes a Valencia, Sevilla y Villarreal (todas consecutivas para los dos) y en el partido del 16 de abril en el Bernabeu. No va a ser fácil para ninguno de los dos. Por supuesto para el Madrid, que es el que va por detrás, pero tampoco para el Barça, que tiene que defender esa ventaja. Lo que está claro es que esta jornada es mala para los culés; buena para los blancos. En cualquier caso, buena para la Liga porque se ha reducido la distancia.

Daniel Blanco es subdirector de Goles