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Andalucía

El plan del PP para ganar en la provincia de Sevilla, el mayor feudo del socialismo andaluz

En 40 años de democracia no ha habido ninguna cita con las urnas en la que los populares hayan conseguido ganar a los socialistas en esta provincia.

En 40 años de democracia no ha habido ninguna cita con las urnas en la que los populares hayan conseguido ganar a los socialistas en esta provincia.
Juanma Moreno en un acto del PP. | Carlos Luján / Europa Press

Que Sevilla tiene un color especial nadie lo duda. Es una realidad plástica y, desde luego, también política. Durante cuarenta años de democracia, el rojo socialista ha sido el imperante a la hora de contabilizar votos en la provincia tras todas las citas con las urnas que han tenido lugar tanto a nivel autonómico como estatal.

En noviembre del año 2011, cuando Mariano Rajoy barrió con una mayoría absoluta histórica que le aupó directamente hasta la Moncloa, la única provincia en toda España que se salvó del azul popular, fue la sevillana. Entonces ya se viralizaron memes del mapa español con una única excepción en rojo y, debajo, los versos que popularizaron Los del Río.

Unos meses después, en marzo de 2012, Javier Arenas se quedó a cinco diputados de ser el primer presidente popular de la historia de Andalucía, cosechando más de un millón y medio de votos y el mejor resultado hasta ahora para el partido. Pero, tampoco entonces consiguió arrebatar al entonces candidato socialista, José Antonio Griñán, la victoria en la citada circunscripción.

La esperanza de los sondeos

Ahora, y tras una legislatura inédita con el llamado "gobierno del cambio", los sondeos invitan, al menos, a la esperanza para la formación de Juanma Moreno. Pero, recuerdan desde el equipo del presidente andaluz y candidato a la reelección por el PP que "aquí no hay nada ganado". Repiten una y otra vez que el PSOE es "una máquina de ganar elecciones" y por ello piden a sus votantes "no bajar la guardia".

Conocedores de que el candidato del PSOE ha sido durante siete años alcalde de Sevilla, y que la ciudad sigue en manos socialistas, confían en la conversión a la que han sometido al líder popular como un centrista moderado para atraer así al electorado de centro-izquierda, mayoritario en lugares como la comarca hispalense.

Mucho se ha publicado sobre el perfil de Moreno, alejado de extremos ideológicos, enfocado en la gestión y abanderado del andalucismo, que tradicionalmente ha representado la izquierda. Pero, quizá todo eso siga sin ser suficiente para que el mayor caladero de votos socialistas le brinde esta vez el apoyo para ser el partido más votado.

Doble arranque de campaña

El reto es mayúsculo. Y los esfuerzos para conseguirlo no serán pocos. Tanto es así que ha habido un cambio de última hora para el arranque de campaña de los populares. Estaba previsto que Juanma Moreno diera el pistoletazo de salida desde su ciudad, Málaga, y al día siguiente se trasladara a la provincia de Sevilla para protagonizar sendos actos en la capital y en un municipio.

Pero, finalmente, será el mismo jueves por la noche cuando, tras pedir la confianza en la ciudad costera en un acto por la tarde, se traslade hasta la capital andaluza. Allí presenciará cómo su cara queda estampada en las calles ante una nueva carrera electoral. Y una vez sobrepasadas las doce de la noche, ya oficialmente en campaña electoral, los primeros a los que Moreno pedirá el voto serán los vecinos sevillanos.

Cabe destacar que en las últimas semanas las dos incursiones del presidente nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo, en la precampaña han tenido lugar en la ciudad del Guadalquivir. El pasado sábado, concretamente, protagonizó en un hotel a la vera del río un mitin con el candidato popular que sirvió de termómetro para medir los buenos ánimos con los que los populares parten de la casilla de salida. Entre otras cosas por el espaldarazo que reciben encuesta tras encuesta. Fueron mil y pico afiliados y la moral era de victoria.

Aunque lo más llamativo del cónclave popular fue el contraste con el encuentro que veinticuatro horas antes habían protagonizado también en Sevilla el presidente del Gobierno y líder del PSOE, Pedro Sánchez, y el candidato Juan Espadas ante la parroquia socialista. Pese a "la romería de ministros", como dijo con sorna Juanma Moreno, el ambiente era, por el contrario, el de un adiós con sabor a despedida.

Sevilla, última parada

A día de hoy son muchos los flecos que quedan sueltos en el calendario de campaña de los populares. Pero fuentes de la formación desvelan a Libertad Digital que para el viernes 17 de junio (día en que termina), están estudiando la opción de repetir la misma fórmula del arranque: Málaga primero y Sevilla como última parada.

Más allá de los esfuerzos por redoblar la presencia sobre el terreno en las próximas semanas, también son importantes los compromisos electorales y las medallas por el balance de gestión. Sevilla es conocida como la ciudad de las oportunidades perdidas. Treinta años después de la Exposición Universal (Expo 92), la Isla de la Cartuja sigue siendo un parque olvidado que sólo se ha conseguido revitalizar con empresas puntuales que han instalado allí su sede. Pero los jaramagos y el abandono predominan entre sus calles.

Aunque quizá la principal tarea pendiente es, de una vez por todas, dotar a la provincia de unas conexiones de transporte dignas. De ahí la ovación que recibió el candidato popular cuando anunció que la Junta ejecutará la línea 3 del metro "con presupuesto propio", y sin esperar al Gobierno de Sánchez. Asegura que este proyecto se va a empezar ya "con la licitación inminente del ramal técnico", aunque extiende el compromiso a la licitación el próximo año del proyecto actualizado para la línea 2 del metro.

Acabar con el último virreinato del PSOE

Sobre los logros cosechados por el Ejecutivo andaluz, destaca uno sobre el resto: el Hospital Militar, anexionado al Virgen del Rocío y reconvertido en un centro para pacientes de coronavirus. La consejería de Salud aceleró las obras durante la pandemia y en los peores meses el complejo sirvió para descongestionar los hospitales de la provincia. Ahora el hospital encara la recta final de su proyecto de reforma y de ejemplos como éste se sirve Juanma Moreno para desarticular las críticas ha recibido de la oposición por su política sanitaria.

La desmovilización de la izquierda y el trasvase de votos serán otras de las claves para que los populares puedan alcanzar uno de sus grandes objetivos de campaña. En los trackings internos que reciben, una de las informaciones más reveladoras es que "hay un 10% de votantes (unos 100.000 votos) que en las últimas elecciones se decantaron por Susana Díaz y que ahora prefieren a Juanma", cuentan a LD desde el PP. Ni el PSOE, ni las izquierdas, han conseguido desgastar al candidato por la gestión sanitaria o por la posibilidad de que gobierne con Vox.

Moreno no sólo no pretende acercarse a Vox antes de que se abran los colegios electorales, sino que se desmarca por completo de Macarena Olona. "Andalucía es una tierra moderada. Hablar de potenciar servicios públicos bajando impuestos no es normal", dice un dirigente popular, que insiste que el PP de Juanma busca consolidar la mayoría sobre el centro y pescando tanto de la izquierda y como de la derecha. Desde luego la victoria en Sevilla, el mayor feudo socialista, es la meta final. Por la gesta y por el simbolismo que encierra: supone consolidar una alternativa sociológica reflejada por los sondeos entorno a la marca Juanma y acabar con el último virreinato del PSOE.

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