L D (EFE) Los italianos dieron la sorpresa ante 14.821 incrédulos espectadores en el Koln Arena. Carlo Recalcati, técnico italiano, convirtió un encuentro amistoso en una referencia histórica. El 23-14 que Basile selló con para cerrar el primer cuarto fue un aviso, pero la sensación de que los norteamericanos lo superarían era generalizada.
Sin embargo, el técnico estadounidense, Larry Brown, empezaba a dar muestras de preocupación y recurrió a los más jóvenes de sus hombres con Stoudamire al frente para intentar desmantelar una zona 2-3 que hacía estragos. Los diversos intentos que Brown inició a partir de ese instante fueron fracasando uno tras otro. A falta de poco más de seis minutos, Giaccomo Galanda, Gianmarco Pozzeco y un nuevo triple de Basile situaba la diferencia en dieciséis puntos (76-60).
La grada alemana ya había dejado sus dudas y apoyaba a Italia con tanta fuerza que Galanda logró aumentar la ventaja sobre los americanos a veintiún tantos (81-60) con poco más de dos minutos por delante. Los estadounidenses ya estaban sentenciados y los italianos, con todo merecimiento, en plena fiesta.