
La isla de Tenerife ha dado un paso decisivo en su estrategia de desarrollo tecnológico con el anuncio del futuro Centro de Supercomputación Atlántico. Se trata de una ambiciosa infraestructura de convergencia digital que contará con un presupuesto total de diez millones de euros. El objetivo de este proyecto es aunar en un único espacio las tecnologías más punteras en materia de computación de alto rendimiento, inteligencia artificial y servicios cloud.
Puente teconólogico
Concebido desde su origen para servir como un estratégico puente tecnológico entre el continente europeo y África, el recinto se convertirá en un nodo internacional ineludible. Las características técnicas del superordenador resultan apabullantes: contará con más de 3.000 procesadores, sistemas de aceleración mediante tarjetas GPU y un almacenamiento flash de ultrabaja latencia. En total, aportará cinco petabytes de capacidad destinados a la investigación científica, el desarrollo de inteligencia artificial generativa, la creación de gemelos digitales y el fortalecimiento de la ciberseguridad nacional.
La hoja de ruta diseñada por las autoridades insulares establece un desarrollo escalonado y plenamente garantizado. La primera fase de ejecución cuenta con una partida asignada de 5,5 millones de euros y deberá estar operativa en un plazo de seis meses desde el momento de su adjudicación, que se producirá de manera inminente. En su conjunto, la iniciativa marca un horizonte máximo de cinco años estructurado en cuatro etapas diferenciadas, orientadas progresivamente a la mejora continua del almacenamiento, la capacidad de proceso y los servicios asociados.
Durante el acto de presentación oficial, la presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, puso en valor la magnitud económica y estratégica del anuncio. "Culminada la primera fase del procedimiento para la creación de infraestructura, en seis meses la isla se posicionará como un nodo de referencia en el Atlántico", aseguró. En este sentido, la máxima responsable insular incidió en que la región se integrará por mérito propio en el "grupo de las infraestructuras de supercomputación más avanzadas de toda España".
Por su parte, el consejero insular de Innovación, Juanjo Martínez, ilustró el salto cualitativo que supondrá esta herramienta para el tejido científico y empresarial. Explicó que la nueva maquinaria operará como un 'cerebro gigante' capaz de procesar una ingente cantidad de información, de modo que aquellas tareas para las que hoy los centros de investigación necesitan meses o años, se completarán 'en horas'. Este salto triplicará el almacenamiento y duplicará el rendimiento del cálculo existente en la comunidad.
El proyecto nace como fruto de una estrecha colaboración público-privada, con el objetivo de democratizar el acceso a recursos avanzados y fomentar la soberanía tecnológica de España frente a mercados extranjeros. Además, el director general del ITER, Carlos Suárez, subrayó que la combinación de estas nuevas capacidades con los sistemas previos situará a la plataforma como el quinto ordenador más potente a escala nacional. De este modo, se asientan las bases para consolidar un ecosistema que atraerá talento e impulsará sectores de alto valor añadido como la industria audiovisual y aeroespacial.


