
Las últimas cifras de los muelles de titularidad estatal dibujan un mes de mayo marcado por el enfriamiento, con casi un 2% menos de pasajeros que el año pasado. En la práctica, esto supone que unos diez mil viajeros dejaron de usar nuestras infraestructuras portuarias, un síntoma de que el motor de la movilidad y el turismo marítimo está perdiendo empuje.
El mayor afectado, los cruceros
El mayor afectado es el turismo de cruceros, un salvavidas vital para la caja diaria de comerciantes y hosteleros en las capitales canarias. El volumen de cruceristas se ha hundido casi un tercio, esfumándose más de 13.000 visitantes. El impacto, eso sí, va por barrios; mientras el puerto de Santa Cruz de La Palma logró la proeza de disparar sus llegadas cerca de un 70%, otros muelles sufrieron una auténtica parálisis. Son los casos de Puerto del Rosario y San Sebastián de La Gomera, que vieron desaparecer a más del 80% y 70% de sus cruceristas, respectivamente.
Si miramos al tráfico regular, el que sostiene la conectividad diaria entre islas, el mapa de flujos tiene un claro protagonista. El puerto de Los Cristianos sigue siendo el gran nodo circulatorio de Canarias, absorbiendo a uno de cada tres pasajeros que se mueven por la red estatal. El contraste lo pone el puerto de Arrecife, que en apenas un año ha perdido a una quinta parte de sus usuarios habituales.
Pero lo que mejor nos ayuda a hacer una imagen de la situación en Canarias son los contenedores de mercancías. El tráfico de contenedores se redujo por encima del 6%, lo que se traduce en menos bienes de consumo y suministros entrando y saliendo de los puertos. El único baluarte ante este retroceso generalizado es el puerto de La Luz y de Las Palmas. Como gran pulmón logístico del archipiélago, mueve siete de cada diez contenedores de las islas y consiguió salvar los muebles manteniendo sus cifras estables frente al año anterior.
El único brote verde de la estadística lo encontramos en las bodegas de los barcos. El tráfico de vehículos logró sortear la caída general con un leve repunte ligeramente superior al 1%.
