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Un espía desvela el plan de Marruecos para conquistar Canarias en 2030

Un plan secreto alauí fija 2030 para arrebatar Canarias a España. La debilidad institucional allana una invasión cultural y silenciosa.

LD Canarias

Las cloacas del Estado guardan secretos que condicionan nuestro futuro. El exagente Fernando San Agustín ha sacado a la luz uno de los episodios más críticos para la supervivencia del archipiélago. Un plan diseñado bajo el reinado de Hassan II que persigue un objetivo indiscutible: la anexión de las Islas Canarias a Marruecos en el año 2030.

Esta revelación aparta el foco de las tensiones habituales en la Península para situar a Canarias en el centro del tablero expansionista alauí. La hoja de ruta marroquí, bautizada como Operación Marruecos 2030, no contempla un asalto militar frontal. Rabat entiende los costes de un conflicto armado. Su estrategia pasa por una vía institucional mucho más corrosiva.

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El cálculo de la debilidad

El plan establece una condición indispensable para su ejecución. Marruecos actuaría cuando España atravesara una crisis institucional profunda. Un escenario de inestabilidad política, cesiones a movimientos separatistas y un Gobierno central sin autoridad. Este diagnóstico, trazado hace casi medio siglo, dibuja a la perfección el panorama político actual.

Mientras el Estado multiplica su burocracia y su presión fiscal sobre el ciudadano canario, fracasa en su función más elemental: garantizar la integridad territorial y la soberanía. La fragilidad de Moncloa frente a las exigencias de Mohamed VI funciona como un incentivo directo para que Rabat reactive sus aspiraciones sobre las islas. La falta de firmeza diplomática se traduce en una vulnerabilidad real para los canarios.

Da asco

La invasión silenciosa

La estrategia detallada en los documentos interceptados por la inteligencia española propone una sustitución cultural. El objetivo es fracturar la cohesión social de Canarias desde dentro y legitimar la ocupación mediante la política de hechos consumados.

El plan exige multiplicar las peticiones para construir mezquitas, introducir la enseñanza del Corán en las escuelas y reclamar la adaptación de los servicios públicos a las normativas religiosas islámicas. No disparan una sola bala. Utilizan el entramado garantista de nuestro propio sistema para vaciar de contenido la soberanía española en las islas. Exigir modificaciones en los libros de texto para reescribir la historia busca un fin evidente: crear una minoría con lealtades externas que opere como fuerza de presión.

La cuenta atrás hacia 2030

El Estado español conoce este plan al milímetro. Lo obtuvo gracias a la deserción de uno de los cerebros extranjeros contratados por el servicio secreto marroquí. Su esposa entregó las 200 páginas del proyecto a cambio de una nueva identidad y protección oficial.

Sin embargo, el reloj avanza. Quedan apenas cuatro años para el horizonte fijado por Hassan II. La inacción de los sucesivos Gobiernos frente al control de fronteras y las continuas concesiones a Marruecos envían un mensaje de sumisión. Para el ciudadano canario, esta amenaza va mucho más allá de un simple debate territorial. Supone un riesgo directo sobre su libertad individual, su propiedad y sus derechos fundamentales ante un régimen vecino que no comprende de contrapesos, libre mercado ni libertades civiles.

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