
Jaume Giró, la encarnación de un cierto pragmatismo catalanista, tira la toalla y rompe el carnet de Junts. Distanciado del partido desde septiembre del año pasado, cuando renunció a su escaño en el Parlamento de Cataluña y también a su puesto en la ejecutiva del partido, ha dado el paso definitivo de abandonar la militancia.
Giró, periodista y graduado en Dirección y Administración de Empresas por la Universidad de Navarra, entró en política tras haber pasado por los comités de dirección de Gas Natural, La Caixa y Repsol y de haber sido director general de la Fundación La Caixa y miembro del comité estratégico de inversiones de Criteria.
En su calidad de directivo bancario fue prácticamente la única voz que se opuso al traslado de la sede social de La Caixa a Alicante cuando Puigdemont y Junqueras encabezaron el golpe de Estado separatista de otoño de 2017.
Puigdemont y Jordi Sànchez, expresidente de la Asamblea Nacional Catalana (ANC) y exsecretario general de Junts, fueron quienes contactaron con Giró y le ofrecieron ser consejero de Economía de la Generalidad, cargo que sólo ejerció entre 2021 y 2022. Giró se opuso a la salida de Junts del gobierno de coalición con ERC en la Generalidad, pero estaba en franca minoría. Ese ha sido su sino durante su trayectoria en Junts.
En 2023 quiso relanzar su carrera y se ofreció como cabeza de cartel para las elecciones generales, pero Puigdemont prefirió a Míriam Nogueras. Giró también fue tentado por Aliança Catalana, el partido de Sílvia Orriols, para encabezar la candidatura por Barcelona a las municipales del próximo mayo, pero rechazó la oferta. Y es que Giró se había mostrado muy crítico en Junts con el giro a la derecha para tratar de taponar la fuga de votos posconvergentes hacia la formación ultra y separatista de la también alcaldesa de Ripoll.
También se habló de que podía ejercer de cabeza de lista de Junts para esas mismas elecciones locales en Barcelona, pero no estaba en los planes de Puigdemont, con quien nunca se ha acabado de entender Giró.

