
Este lunes, el programa vespertino El sótano club, emitido en el canal Ten, cerró su emisión abordando la intensa polémica generada en torno a un vídeo en el que el periodista Alberto Guzmán desveló públicamente la complicada situación laboral por la que atravesaba en ese momento la presentadora María Patiño. Durante la emisión del formato, Guzmán se encargó de explicar el origen de sus informaciones y las reacciones que estas habían provocado, señalando textualmente: "Dos personas muy bien informadas me dijeron que María Patiño estaba pasando un momento jodido porque llevaba varios meses en los que no le había salido una oferta de trabajo seria para trabajar".
En este contexto, quedó en evidencia que a la que fuera conductora de Sálvame no le sentó nada bien que el periodista de Ten expusiera de esa manera sus dificultades para reubicarse en el mercado laboral, lo que empujó a Guzmán a dar un paso al frente para disculparse públicamente con la que fuera su compañera en el extinto programa de radio No somos nadie.
Con la firme intención de aclarar sus motivaciones, Alberto Guzmán quiso dejar claro que su único propósito era analizar el panorama de la profesión, manifestando que "el objetivo era exponer cómo otros compañeros del mundo Sálvame estaban trabajando con absoluta normalidad y otros no están trabajando", al tiempo que planteaba públicamente un interrogante sobre los motivos por los que podrían estar "penalizando" a Patiño. En un intento por limar asperezas y tender puentes, el periodista se dirigió directamente a la aludida argumentando que "yo he hecho un vídeo respetuoso en el que hablo bien de la profesionalidad de una compañera. Lo he hecho con todo el cariño del mundo. Creo, María, que siempre me he portado bien contigo y hemos sido buenos compañeros. Jamás he dicho nada malo de ti. Si te ha sentado algo mal, te pido disculpas con todo el cariño porque el vídeo no era para hacerte daño".
Sin embargo, las palabras de conciliación de Alberto Guzmán no fueron bien recibidas por todo el plató, provocando la inmediata y enérgica reacción de Alba Carrillo. La presentadora de Ten no se pudo morder la lengua y salió en defensa de su compañero de programa, disparando sin ningún tipo de filtro contra la actitud y el desempeño profesional de María Patiño. La modelo relató su propia experiencia personal para justificar sus críticas, sentenciando sin tapujos: "Yo estuve el último día de La familia de la tele y María Patiño se portó muy mal. No tuvo los modales adecuados". Acto seguido, Carrillo calificó el comportamiento del rostro de Sálvame como "muy infantil", concretamente en su trato hacia el presidente de RTVE, José Pablo López.
Estos últimos 8 minutos de programa de hoy de #ElSótano18M con Alba Carrillo entrando en brote contra Alberto Guzmán por un tema sobre María Patiño...
También hay que decir que no despedir el programa como se debe es una falta de respeto al espectador. pic.twitter.com/jk3K0TUdwz
— Diego. (@cabriadiego) May 18, 2026
La contundencia de Alba Carrillo fue en aumento a medida que avanzaba el programa, asegurando que "al final, la gente se cansa de las infantilidades cuando ya tenemos una edad y una profesionalidad". Para respaldar sus afirmaciones, la colaboradora decidió desvelar ciertos desencuentros internos del pasado, exponiendo abiertamente ante la audiencia que María Patiño le colgó el teléfono a Belén Esteban y que, además, les hablaba mal a los productores de La familia de la tele. Lejos de considerar que se tratara de un hecho aislado, Carrillo quiso puntualizar que "no es un problema aislado de una cadena. Se le ha consentido mucho también en Mediaset", lanzando de este modo un durísimo ataque contra la trayectoria de la periodista.
En su intervención, la modelo recriminó a Guzmán que estuviera siendo excesivamente generoso con la actitud de Patiño, insistiendo en que la imagen pública de esta última no se correspondía con la realidad y añadiendo con severidad: "No voy a entrar en más cosas porque ya bastante he hablado de TVE, pero María Patiño no ha sido generosa con Inés Hernand y con otras personas. Ella no es una santa. Puede ser buena periodista, pero no ha sido tan generosa". Además de reprocharle su falta de compañerismo en otros proyectos televisión, Alba Carrillo aprovechó las cámaras para enviarle un rotundo y directo mensaje de advertencia a la periodista, recordándole los límites de las competencias del espacio en el que trabajaba al declarar: "No sé qué has dicho de El sótano club, pero nosotros no contratamos, María. Aquí no están tus enemigos. Ni yo te he quitado el sitio, ni ha pasado nada. Métete con quien te tengas que meter, que no es aquí".
Esta encendida defensa y la posterior actitud de Alberto Guzmán terminaron por desatar la tensión en el plató de Ten, ya que Carrillo se mostró profundamente molesta con su amigo por el simple hecho de haberle pedido disculpas a Patiño tras su polémico vídeo. En un momento de máxima frustración, la presentadora le afeó el gesto a su compañero espetándole un directo "te he defendido como una gilipollas". El monumental enfado de la modelo terminó salpicando a los responsables del formato, llevándola a denunciar públicamente las dinámicas del espacio al exclamar que "no tengo la necesidad de meterme en una movida cada día. No se me paga tanto". Finalmente, visiblemente indignada con la dirección de El sótano club, Alba Carrillo se negó por completo a despedirse de los telespectadores de la forma habitual, optó por quitarse el pinganillo en directo y abandonó por completo sus funciones de conductora en los últimos instantes de la emisión.



