
La sequedad suele asociarse a la piel, especialmente durante los meses de verano por factores como el sol, el calor, el cloro o la sal. Sin embargo, también puede afectar a otras zonas del organismo. En una nueva edición de Es Salud de esRadio, el doctor Domingo Pérez León, especialista en Medicina Biológica y Antienvejecimiento, explicó cómo se relacionan las distintas mucosas del organismo y qué factores pueden influir en su estado.
Un sistema que conecta distintas mucosas
Durante el programa, Pérez León señaló que las mucosas ocular, nasal, faríngea, intestinal y vaginal, junto con la piel, están relacionadas a través de lo que se conoce como sistema inmune común de mucosas.
Según explicó, la mucosa intestinal desempeña un papel central dentro de este sistema. "La madre de todas las mucosas, que es la mucosa intestinal, puede afectar directamente al resto de mucosas", afirmó.
Esta relación ayuda a entender por qué una persona puede presentar molestias relacionadas con la sequedad en diferentes zonas. El especialista puso como ejemplos la sequedad ocular, nasal o cutánea, así como la sequedad vulvar y vaginal que algunas mujeres experimentan durante la menopausia.
Las mucosas, además, están expuestas al exterior en distintos puntos del organismo. Los ojos y las vías respiratorias, por ejemplo, constituyen zonas de contacto con el entorno y participan en la protección frente a agentes externos.
El verano también puede favorecer la sequedad
El calor, la exposición solar, el agua de las piscinas y la sal pueden influir en el estado de la piel durante el verano. A estos factores se suma el uso prolongado de dispositivos electrónicos, que puede favorecer que los ojos permanezcan abiertos durante más tiempo y que la película lagrimal se evapore con mayor rapidez.
El resultado puede ser la aparición de molestias como picor, escozor o sensación de quemazón en los ojos.
La sequedad tampoco se limita a los meses de calor. Adrián González, director de Comunicación de Laboratorios Mundo Natural, explicó durante el programa que también puede aparecer en invierno, cuando la calefacción y determinados climas secos favorecen la evaporación del agua de la superficie cutánea.
Por este motivo, el cuidado de la piel y de las mucosas no debería asociarse exclusivamente a una estación concreta.
La piel y sus distintas capas
La piel está formada por tres capas: epidermis, dermis e hipodermis. Esta última es la más profunda y contiene tejido adiposo, que interviene, entre otras funciones, en el aislamiento térmico.
El doctor Pérez León explicó en Es Salud la importancia del tejido conjuntivo, presente también en las mucosas, y señaló que el colágeno es uno de sus componentes principales. En su intervención relacionó la síntesis de colágeno con la vitamina C y mencionó también nutrientes y compuestos utilizados habitualmente en complementos destinados al cuidado de la piel.
Entre las opciones comentadas durante el programa se encuentra el Oleomega 7, que Mundo Natural comercializa como complemento alimenticio. El especialista lo presentó como una opción de apoyo nutricional relacionada con la sequedad de la piel y las mucosas.
La importancia de la mucosa intestinal
La relación entre las distintas mucosas fue uno de los principales asuntos abordados durante la conversación. Pérez León destacó la importancia de mantener en buenas condiciones la mucosa intestinal debido a su relación con el sistema inmune común de mucosas.
La idea planteada durante el espacio es que el cuidado de las mucosas debe contemplarse de manera global, teniendo en cuenta tanto los factores externos que pueden favorecer la sequedad como los hábitos relacionados con la alimentación y el bienestar general.

