
Federico Sturzenegger es el ministro argentino de la muy poca y floja desregulación, hasta el punto de que, entre otras lindezas, todavía las multinacionales no son completamente libres de girar sus ganancias al exterior, al mejor estilo comunista. Este ministro remarcó que "… no queremos regular la Inteligencia Artificial (IA)", al cuestionar la tendencia del foro de Davos —cumbre woke, si las hay— a impulsar leyes específicas ante cada avance tecnológico.
Según Sturzenegger, regular la IA implicaría bloquear la competencia y el desarrollo. Muy cierto, pero para ello debería comenzar derogando las leyes de propiedad intelectual que son una flagrante violación de la libertad de mercado.
Entretanto, el director ejecutivo de Nvidia aseguró que el auge de la Inteligencia Artificial conlleva «la mayor construcción de infraestructura en la historia de la humanidad que va a crear muchos empleos». Por su parte, los analistas de BlackRock ya habían dicho que «Las ambiciones de inversión en el desarrollo de la IA son tan grandes que lo micro se vuelve macro».
