El One Piece Card Game (TCG), lanzado por Bandai, se ha consolidado como uno de los fenómenos financieros y de coleccionismo más grandes del mercado global de cartas. ¿Qué es One Piece? Es un popular manga y anime creado por Eiichiro Oda en el año 1997 que se centra en las aventuras de Monkey D. Luffy y su tripulación para encontrar el tesoro legendario de los piratas: el One Piece.
Los llamados pokebros o exinversores de criptomonedas han desembarcado en One Piece con la entrada de grandes capitales. Hay cartas que han superado los 20.000 dólares. Eso sí, los precios de muchas cartas individuales que se habían disparado de forma absurda han comenzado a corregirse y bajar a niveles más terrenales. La burbuja extrema se ha suavizado.
"No creo que el coleccionismo de cartas sea una burbuja destinada a desaparecer. Hoy en día, Pokémon, One Piece y otros TCG se han convertido en verdaderos fenómenos culturales globales. Siguen llegando nuevas generaciones de aficionados, mientras que los adultos mantienen vivas la nostalgia y el coleccionismo", nos cuenta el experto Francesco Assentato, de Pokecard Shop Fantasía.
¿Qué diferencias podemos ver entre el TCG de Pokémon y el de One Piece? Francesco nos aclara algunas dudas desde el punto de vista del mercado: "Pokémon representa hoy en día el mercado más sólido y estructurado de coleccionables modernos. Atrae a un público diverso, desde niños hasta adultos que crecieron con la marca. Esto permite que el mercado mantenga una gran estabilidad a lo largo del tiempo, especialmente en lo que respecta a productos sellados, cartas raras y clasificaciones. One Piece, por otro lado, es un fenómeno más reciente, pero ha experimentado un crecimiento impresionante. Cuenta con una base de seguidores muy apasionada y competitiva, y en los últimos años ha atraído a muchos nuevos coleccionistas".
La cuestión ahora es si One Piece podrá aguantar el tirón o si será una moda que no superará a Pokémon. "La principal diferencia radica en que Pokémon tiene una larga trayectoria y un enorme reconocimiento mundial, mientras que One Piece está experimentando una expansión muy rápida, impulsada tanto por el anime como por los videojuegos competitivos. En las tiendas, observo que Pokémon se compra tanto como inversión como por nostalgia, mientras que One Piece suele vivirse con mayor entusiasmo inmediato y una fuerte participación de la comunidad", sentencia Francesco.
Lo que está claro es que a día de hoy es complicado encontrar material de Pokémon, pero lo es aún más de One Piece. Según informan los distribuidores, One Piece desaparece en segundos y tienes que pedirlo con tiempo de margen. Además no hay tantos reprints como con Pokémon.

