
La ilusión, la emoción y el trabajo duro son cualidades, emociones que aglutina el sueño de Madrid de convertirse en el centro del motor el fin de semana del 11 al 13 de septiembre. Cien días, poco más de tres meses, restan para que la maquinaria de la F1 aterrice en el circuito urbano de Madrid.
Si en los próximos días será el papa León XIV quien pise la pista del circuito madrileño, cuyo asfaltado terminó el día en que Madrid celebraba el día de su patrón, San Isidro, esta vez instituciones más laicas, como los responsables de la FIA y la empresa Liberty Media, han sido quienes han querido comprobar el estado de las obras y su viabilidad de cara al GP de Madrid.
El resultado, satisfactorio, según el ceo de la F1, Stefano Domenicali, quien ha mantenido un encuentro con los medios españoles tras su visita a las obras del circuito madrileño. Domenicali ha querido disipar dudas y rumores y ha confirmado que los plazos se están cumpliendo, que el próximo 16 de junio se podría presentar el gran premio y que en agosto podrá albergar una carrera de categorías inferiores para testar de manera definitiva el trazado y las instalaciones anexas.
El seguimiento, según Domenicali, al que se está sometiendo la transformación de Ifema y sus alrededores en un circuito urbano de alta velocidad es semanal y, tras varios análisis, el ceo de la F1 asegura que el trazado madrileño contará con una buena relación asfalto-degradación de neumáticos, que será una pista ancha que facilitará los adelantamientos y que será un desafío en la adaptación de los nuevos coches de esta temporada a sus características.
El que fuera ingeniero de pista con Ferrari mostraba su curiosidad por cómo los pilotos afrontarán la ya conocida como La Monumental, la curva con mayor peralte del campeonato, la frenada en la chicane o la gestión de la entrada y salida del túnel.
La promoción y el impulso que desde las administraciones madrileñas se ha hecho del gran premio está dejando muy buen sabor de boca entre los organizadores de la F1. De hecho, asegura que "se está desarrollando una gran campaña de promoción de la ciudad. Y se impulsará la idea de que Madrid sea una ciudad, o mejor dicho, un circuito urbano, donde la logística se pueda gestionar mediante el transporte público, cerca del aeropuerto y también cerca del centro de la ciudad".
Stefano Domenicali espera que la llegada de la F1 a Madrid sea un acicate para Barcelona y no se caiga en el conflicto entre ciudades y promotores, y ha preferido valorar que España se ha convertido en un ejemplo único dentro de la F1 al disponer de dos grandes premios en una misma temporada. De hecho, ha colocado a este deporte como el segundo más seguido en España, gracias, en gran medida, al buen hacer de los pilotos españoles, al bicampeón del mundo Fernando Alonso y al madrileño Carlos Sainz.

