
Carlos Sainz, entre la confianza de Ferrari y el miedo de Mercedes
No han pasado ni 72 horas desde que Carlos Sainz se bajara del Ferrari y el piloto madrileño ya ha empezado a trabajar en su nueva oficina.

Vestido de blanco impoluto y luciendo el patrocinio del banco Santander en el monoplaza británico, Sainz ha podido probar su nuevo coche y hacerse una idea de lo que le espera el próximo año. El lunes lo hizo gracias a que Williams se había reservado para la ocasión un filming day, días de pruebas extra que los equipos tienen a lo largo de la temporada, y este martes con motivo de los test de postemporada de Pirelli.
Ferrari no debe temer demasiado al nuevo equipo de su ex piloto cuando no ha puesto ningún impedimento para que Sainz se subiera al coche, pese a que tiene contrato con la escudería italiana hasta finales de este mes. Si bien estos test no determinan el desarrollo del monoplaza ni el futuro del equipo, ya que suelen están pensados para que las escuderías suban a los monoplazas a los pilotos más jóvenes, la experiencia de Sainz con un Ferrari que ha terminado dando la batalla por el Mundial de Constructores, sí que puede ser valiosa para la puesta a punto del coche británico.
Pruebas que nos dan poca información, no sólo porque son poco los primeros espadas que participan, si no porque cada equipo busca obtener una información distinta, resolver diferentes problemas por lo que no se busca hacer tiempo si no acumular vueltas. En cualquier caso, las primeras sensaciones de Carlos Sainz son buenas y seguro que se marcha de vacaciones con algunos conceptos claros de lo que le espera en el futuro.
Más desconfiado se ha mostrado Mercedes que no ha permitido a Lewis Hamilton estrenarse con Ferrari en Yas Marina. La escudería de las flechas plateadas no quiere ceder ni un ápice frente a su rival directo en pista, Ferrari. Aunque según han terminado unos y otros en el campeonato nada debería querer copiar Ferrari de Mercedes. Tampoco Hamilton ha insistido demasiado con su participación en los test de esta semana, y esto dice mucho del carácter de un piloto que este año hemos visto muy desdibujado y falto de ilusión, justo lo contrario de lo demostrado por Carlos Sainz.
Ya veremos cómo encaja Ferrari la llegada de un príncipe como Hamilton que tendrá como compañero a un aspirante al trono, Charles Leclerc, acostumbrado a la educación y las tragaderas de Carlos, que en cambio, será por primera vez líder indiscutible en su equipo.