El 13 de septiembre de 1974 la banda terrorista ETA provocaba su primera masacre haciendo explotar una bomba en la cafetería Rolando de la calle del Correo, muy cerca de la Puerta del Sol en Madrid. La cafetería era frecuentada por policías de la Dirección General de Seguridad y por ello se convirtió en objetivo de la banda asesina.
En torno a las once de la mañana del martes 14 de septiembre de 1982, la banda terrorista ETA asesinaba a tiros en una emboscada en Oyarzun (Guipúzcoa) a los policías nacionales JESÚS ORDÓÑEZ PÉREZ, JUAN SERONERO SACRISTÁN y ALFONSO LÓPEZ FERNÁNDEZ. El también policía nacional ANTONIO CEDILLO TOSCANO resultó gravemente herido mientras intentaba repeler la agresión. Un camionero lo encontró arrastrándose en la carretera y lo subió a la furgoneta para llevarlo al hospital más cercano. Varios de los terroristas detuvieron el vehículo y, tras intimidar al conductor, no dudaron en rematar de un tiro en la nuca al agente herido. En el mismo tiroteo también sufrió graves heridas un quinto policía nacional, Juan José Torrente Terrón, que recibió disparos en el brazo derecho, el tórax, el muslo derecho y la pierna izquierda.
El 15 de septiembre de 1974 fallecía en el Hospital Militar de Bilbao el guardia civil MARTÍN DURAN GRANDE tras ser herido gravemente el 11 de septiembre en un enfrentamiento con miembros de la banda terrorista ETA en la capital vizcaína.
A las 7:55 horas del viernes 16 de septiembre de 1983, la banda terrorista ETA asesinaba a tiros en la localidad guipuzcoana de Urnieta (Guipúzcoa) al policía nacional PABLO SÁNCHEZ CÉSAR mientras esperaba la llegada del tren para trasladarse al cuartel de San Sebastián donde prestaba servicio. Todas las mañanas, a la misma hora, el agente hacía el mismo trayecto hasta el apeadero del tren para dirigirse al cuartel. Ese día, Pablo Sánchez se dio cuenta de que tres individuos, que le resultaron sospechosos, se acercaban a él, por lo que intentó protegerse en el edificio de la estación. Sin embargo, el agente, que iba desarmado y vestía de paisano, fue alcanzado por disparos de un subfusil y rematado con un disparo en la cabeza por uno de los terroristas, que actuaron a cara descubierta.
El 17 de septiembre de 1988 la banda terrorista ETA asesinaba en Santurce de un tiro en la nuca al empresario de hostelería, y militante socialista, JOSÉ LUIS BARRIOS CAPETILLO. La víctima se encontraba trabajando en el restaurante San Jorge, que regentaba junto a su padre, Próspero Barrios, exconcejal por el partido socialista en la localidad vizcaína.
A las nueve menos veinte de la mañana del 19 de septiembre de 1979 tres miembros de la banda terrorista ETA tiroteaban en Bilbao un vehículo militar, asesinando al comandante de Infantería JULIÁN EZQUERRO SERRANO y al coronel de Caballería AURELIO PÉREZ-ZAMORA CÁMARA, cuando se dirigían al Gobierno Militar de Vizcaya desde el cuartel de Infantería de Garellano.
Poco después de las dos y media de la tarde del 20 de septiembre de 1980, la banda terrorista ETA asesinaba en la localidad guipuzcoana de Marquina (Vizcaya) a los guardias civiles ANTONIO GARCÍA ARGENTE, de Valencia; MARIANO GONZÁLEZ HUERGO, de Santander; MIGUEL HERNÁNDEZ ESPIGARES, de Granada; y ALFONSO MARTÍNEZ BELLAS, de La Coruña, mientras comían en un restaurante cercano al cuartel de la Guardia Civil de la localidad vizcaína.
El viernes 21 de septiembre de 1984 la banda terrorista ETA asesinaba de un tiro en la nuca al comerciante JOSÉ MARÍA MARTÍNEZ MARTÍNEZ-CUBERO en el término municipal de Larreineta, en el Valle de Trápaga, en Vizcaya. El cuerpo sin vida de José María estaba atado de pies y manos con cinta aislante cuando fue encontrado en un camino próximo a una mina abandonada, en la misma noche del viernes, por un pastor que residía en las inmediaciones del lugar.
A primera hora de la mañana del 22 de septiembre de 1982, la banda terrorista ETA asesinaba en la localidad vizcaína de Erandio, de dos tiros en la cabeza, al brigada de la Armada EMILIO FERNÁNDEZ ARIAS.
A las tres de la tarde del sábado 23 de septiembre de 1978, la banda terrorista ETA asesinaba al agente de la Policía Armada JOSÉ ANTONIO FERREIRO GONZÁLEZ mediante una bomba trampa colocada en las proximidades del puerto de Vitoria.