Maldivas, el paraíso hedonista en un mar de gloriosos azules
Unos cuarenta y cinco minutos de lancha rápida nos llevaron desde el curioso puerto de Malé hasta el Oblu Xperience Ailafushi, el primero de los dos hoteles que iba a conocer en mi aventura en Maldivas. Tres cuartos de hora cuyo resultado final era como si hubiésemos viajado a otro mundo: de una ciudad peculiar pero con sus coches, autobuses, edificios altos y toneladas de cemento y asfalto a un paraíso a la vez minúsculo y tan infinito como el mar.
Leer más...
Arena negra, casas blancas y mucho color: el encanto de Santa Cruz de la Palma
La playa de arena negra –negrísima cuando la mojaba el agua del Atlántico– de Santa Cruz de la Palma, crea un contraste curioso con la ciudad, colorida en algunas zonas, blanca radiante en otras. Pero aunque sean muy diferentes, esas dos estéticas combinan bien, como si toda la vida hubiese sido así, si me permiten la boutade: es obvio que siempre ha sido así, al menos desde que a esa isla llegaron los españoles, hace cinco siglos pero con ánimo de quedarse, como se ha visto.
Leer más...
Nueva Orleans: la ciudad que te atrapa con su extraña mezcla de cultura y locura
Hay ciudades cuyo mero nombre resulta especialmente evocador, ya sea porque las hemos visto en series y películas, leído libros o cómics en los que eran las protagonistas, escuchado canciones en las que se las mencionaba o se hablaba de una de sus calles… Nueva Orleans es una de ellas, sin duda, asociada casi siempre a ese mundo un tanto oscuro, lleno de criaturas de la noche tan peligrosas como fascinantes: los vampiros de Anne Rice, las almas vendidas y compradas en El corazón del Ángel, ese terrible nido de vicio de Predicador… son algunos ejemplos que me vienen a la mente.
Leer más...
Crucero por el Rin: un placer que hay que disfrutar al menos una vez en la vida
En la mayoría los viajes turísticos que solemos hacer nos desplazamos al lugar que hayamos elegido y sólo una vez allí sentimos que estamos disfrutando, la ida y la vuelta son meros trámite.
Leer más...
Mikulov: un pequeño viaje al pasado de Europa que encontré por sorpresa en mi ruta por Chequia
Es raro que te llame la atención la última etapa de un viaje de trabajo en el que ya llevas varias paradas espectaculares. Si además es un pueblo pequeño, lo normal es creer que va a ser un punto de paso sin mayor importancia.
Leer más...
De los Papas y de la buena vida: Aviñón o las delicias de una Provenza cargada de historia y belleza
Como es lógico, y más en mi caso que soy un poco friki de todo lo que sean piedras viejas, me atraía Aviñón por su historia única y excepcional: es la única ciudad del mundo –además de Roma, claro– que fue sede del Papado y eso no es cualquier cosa, pensaba yo convencido de que ese siglo de papas y antipapas tenía que haber dejado una impronta especial.
Leer más...
Sintra, un tesoro portugués que tiene la suerte (y la desgracia) de estar muy cerca de Lisboa
Sintra tiene la suerte de estar muy cerca de Lisboa: en un día se puede ir y venir desde la capital lusa viendo casi todo lo que hay que ver, aunque yo recomendaría quedarse una noche y disfrutar de todo más despacio, porque los tesoros de la pequeña localidad merecen ser paladeados con algo más de calma.
Leer más...
San Luis: la puerta al Oeste que os llevará a la América más auténtica
No conozco tanto Estados Unidos como me gustaría –estamos en ello, es un trabajo en marcha– pero incluso desde ese conocimiento parcial del alma americana, que al cabo no lo es tanto porque llevo toda la vida viendo sus películas y series, leyendo sus novelas y comics y, en suma, consumiendo productos e ideas yanquis, apostaría a que una de las cosas que la define es el atrevimiento, la osadía, la convicción de que es posible hacer algo que no se haya hecho antes.
Leer más...
San Juan de Puerto Rico: gente maravillosa y el recuerdo de la historia de España en el Caribe
Es muy difícil estar en San Juan de Puerto Rico y no sentir un cierto orgullo patrio, incluso para los que no nos inflamamos con facilidad por los logros que, al fin y al cabo, fueron de otros españoles y, ay, me temo que de otra España.
Leer más...
No hagan caso de lo que les digan: Marsella es una ciudad tranquila y está llena de maravillas
Empecemos por el tema más espinoso: prácticamente a todo aquel al que le dije antes del viaje que iba a visitar Marsella me advertía sobre la ciudad como si estuviésemos hablando del extrarradio de Kabul, vamos, que veía hasta la cara de preocupación de la gente según me lo decían.
Leer más...