L. D. / EP
Adolfo Suárez nació en Cebreros (Ávila) en 1932. Estudió la carrera de Derecho en la Universidad Complutense de Madrid, ocupando distintos cargos en la Administración del Estado tras su licenciatura.
Fue nombrado sucesivamente gobernador civil de Segovia, jefe de la sección primera del Gobierno civil de Ávila, procurador en Cortes por esta misma provincia, jefe del Gabinete Técnico de la Vicesecretaría General del Movimiento, director del Ente Radio Televisión Española y vicesecretario y ministro secretario general del Movimiento.
Fue nombrado presidente del Gobierno en 1976, contando con el apoyo del Rey Don Juan Carlos. Ganó las elecciones al frente de la UCD en las elecciones de 1977 y 1979, dimitiendo de su cargo en 1981. Poco después abandonó UCD y formó un nuevo partido político, el CDS, partido que llegó a ser la tercera fuerza política del país, hasta su declive, lo que provocó que Suárez se retirarse de la política activa en 1991, tras el mal resultado obtenido por su partido en las elecciones municipales y autonómicas de ese año.
Tras su abandono de la política, Suárez ha tenido diversos reconocimientos por su labor durante la Transición democrática. Uno de ellos fue la concesión del Premio Príncipe de Asturias a la Concordia, que le fue otorgado en septiembre de 1996 por unanimidad de los 18 miembros del Jurado en reconocimiento a su labor política.
Fue nombrado sucesivamente gobernador civil de Segovia, jefe de la sección primera del Gobierno civil de Ávila, procurador en Cortes por esta misma provincia, jefe del Gabinete Técnico de la Vicesecretaría General del Movimiento, director del Ente Radio Televisión Española y vicesecretario y ministro secretario general del Movimiento.
Fue nombrado presidente del Gobierno en 1976, contando con el apoyo del Rey Don Juan Carlos. Ganó las elecciones al frente de la UCD en las elecciones de 1977 y 1979, dimitiendo de su cargo en 1981. Poco después abandonó UCD y formó un nuevo partido político, el CDS, partido que llegó a ser la tercera fuerza política del país, hasta su declive, lo que provocó que Suárez se retirarse de la política activa en 1991, tras el mal resultado obtenido por su partido en las elecciones municipales y autonómicas de ese año.
Tras su abandono de la política, Suárez ha tenido diversos reconocimientos por su labor durante la Transición democrática. Uno de ellos fue la concesión del Premio Príncipe de Asturias a la Concordia, que le fue otorgado en septiembre de 1996 por unanimidad de los 18 miembros del Jurado en reconocimiento a su labor política.