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La retirada de los trenes puede durar días: la orografía y el "efecto tapón" del Iryo bloquean el acceso al Alvia

La posición en que quedaron los Iryo, además de la complicada orografía de acceso, van a retrasar las tareas de retirada de los trenes siniestrados.

La posición en que quedaron los Iryo, además de la complicada orografía de acceso, van a retrasar las tareas de retirada de los trenes siniestrados.
Las imágenes de la tragedia en Adamuz

La tragedia del accidente de tren de Adamuz ocurrido el domingo 19 de enero por la tarde se está haciendo insoportable para los familiares de las víctimas mortales que, día y medio después de producirse, siguen sin saber con seguridad el paradero y la situación de sus allegados. Ni siquiera las autoridades son capaces a estas horas del martes 20 de enero de dar cifras fehacientes de víctimas mortales. Gran parte del problema viene determinado por los problemas que está teniendo el amplio operativo desplazado a la zona cero para retirar los vagones del Alvia y los del Iryo implicados en el accidente, debido a la orografía del terreno y al estado de los restos.

La estrategia de retirada se divide en varias fases técnicas y logísticas coordinadas por Adif, Renfe y los servicios de emergencia. Una primera fase consistiría en la preparación del terreno y de los accesos previa a mover la maquinaria pesada. El lugar del accidente es un terraplén de difícil acceso, por lo que los equipos técnicos, incluyendo personal de Tragsa, han tenido que acondicionar la zona para que las grúas puedan asentarse con seguridad. En este caso, se están instalando grúas de gran tonelaje —de hasta 300 y 400 toneladas—.

El "efecto tapón" del Iryo

Uno de los problemas que impiden acelerar el acceso a los vagones del Alvia es la posición en que han quedado los vagones del tren Iryo. Los técnicos han confirmado que es indispensable retirar primero los dos últimos vagones del Iryo. La posición en la que quedaron bloquea el acceso físico de las vías por donde debe circular la maquinaria pesada y las grúas ferroviarias de socorro.

Se está trabajando en el izado y desplazamiento de estos vagones de Iryo —modelo ETR 1000—, aunque existe riesgo de vuelco, por lo que el penúltimo vagón del Iryo está siendo apuntalado antes de moverlo para evitar que esto se produzca y se complique aún más el escenario o ponga en peligro a los operarios. Este proceso tardaría entre 24 y 48 horas, según calculan los técnicos.

Solo cuando se haya completado esta fase —retirada del Iryo de la plataforma de la vía— quedará el espacio suficiente para que una segunda grúa de gran tonelaje pueda avanzar hasta el punto exacto donde se encuentran los vagones del Alvia (modelo S-120) que cayeron por el talud de cuatro metros tras chocar con el Iryo.

Recuperación de los vagones del Alvia

Será la fase más compleja del operativo, por dos motivos: el terraplén por el que cayeron varios de los vagones es una zona de tierra inestable y, en segundo lugar, porque en el interior de los restos del Alvia, descritos por las autoridades como un "amasijo de hierros" todavía se encuentran atrapadas algunas víctimas, lo que obliga a que el movimiento con la grúa, cuando pueda acceder a ellos, sea extremadamente lento y cuidadoso, para no poner en peligro la recuperación de esos cuerpos.

Algunos de los vagones del Alvia están "apuntalados" para evitar que vuelquen durante las maniobras de izado, que tendrán lugar cuando se haya podido acceder a ellos tras la retirada del Iryo.

Debido al estado en el que se encuentra algunos de los vagones, las autoridades también contemplan cortar y desguazar in situ los mismos, con herramientas de oxicorte o cizallas hidráulicas para facilitar la extracción de víctimas que aún pudieran estar bajo los restos y permitir que las grúas retiren piezas más manejables que levantarlo en una sola pieza. Este proceso se calcula que puede tardar entre 48 y 72 horas.

Retirada, custodia y puesta a disposición judicial

Una vez retirados de la vía, los restos no se desguazan por completo de inmediato. Al ser una prueba judicial crítica, los vagones son trasladados a una nave o recinto seguro donde quedan bajo custodia de la Guardia Civil y a disposición de los peritos judiciales para investigar las causas exactas del descarrilamiento.

En definitiva, el proceso de retirada de los trenes puede durar varios días y la prioridad absoluta sigue siendo la localización y recuperación de todas las víctimas antes de proceder a la limpieza total de la vía, además de la reparación de la misma y la catenaria.

Reparación de la infraestructura

Incluso después de retirar los trenes, la vía no puede usarse de inmediato. El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha confirmado una "rotura muy grande" en la vía. Se estima que los técnicos necesitarán al menos dos días extra para sustituir cientos de metros de raíles y traviesas destrozados y reparar la catenaria y los postes que fueron derribados por el impacto.

Además, hay factores que podrían retrasar todo este proceso, como son la propia investigación judicial —cada pieza debe ser fotografiada y analizada antes de moverse; si el juez o los peritos necesitan más tiempo para recabar pruebas de la "rotura de vía", el movimiento de los vagones se detiene...— y las condiciones meteorológicas: el acceso por tierra es complicado y cualquier lluvia podría volver inestable el terraplén donde trabajan las grúas.

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